
Ver 27 fotos
Valladolid
Un claustro del XVII volverá a la plaza de San Juan tras décadas en una finca vandalizadaSecciones
Servicios
Destacamos
Ver 27 fotos
Valladolid
Un claustro del XVII volverá a la plaza de San Juan tras décadas en una finca vandalizadaSu hallazgo, en otoño de 2016, fue «fortuito». Se produjo durante la recopilación de datos para la elaboración del catálogo del Plan General de Ordenación ... Urbana de la ciudad. En la finca agrícola de Los Quemadillos, situada en el límite entre la capital y Simancas y a la que se accede por el Camino Viejo, los técnicos municipales se quedaron perplejos al encontrarse parte de una arquería clásica de un claustro adosada a una casona de estilo regionalista construida en la primera mitad de siglo XX.
Los arcos volverán
a la Plaza de San Juan
Los restos hallados en el otoño de 2016, durante la recopilación de datos para el Plan General de Ordenación Urbana, pertenecían al convento de la Merced Calzada.
El conjunto actualmente está en la finca agrícola de Los Quemadillos.
Parque del Socayo
Río Pisuerga
Camino Viejo de Simancas
INEA
Camino de las Berzosas
Finca Los Quemadillos
Instalación en
la Plaza de San Juan
Los elementos más llamativos son las columnas jónicas y un escudo de la orden mercedaria. Estos elementos estarán recolocados en la Plaza de San Juan.
Velardes
Plaza de
San Juan
Maldonado
Don Sancho
Cinco
arcos
Cuatro
arcos
Fuente: Ayuntamiento de Valladolid
Los arcos volverán
a la Plaza de San Juan
Los restos hallados en el otoño de 2016, durante la recopilación de datos para el Plan General de Ordenación Urbana, pertenecían al convento de la Merced Calzada.
El conjunto actualmente está en la finca agrícola de Los Quemadillos.
Parque del Socayo
Río Pisuerga
Camino Viejo de Simancas
INEA
Camino de las Berzosas
Finca Los Quemadillos
Instalación en
la Plaza de San Juan
Los elementos más llamativos son las columnas jónicas y un escudo de la orden mercedaria. Estos elementos estarán recolocados en la Plaza de San Juan.
Velardes
Plaza de
San Juan
Maldonado
Don Sancho
Cinco
arcos
Cuatro
arcos
Fuente: Ayuntamiento de Valladolid
Los arcos volverán
a la Plaza de San Juan
Los restos hallados en el otoño de 2016, durante la recopilación de datos para el Plan General de Ordenación Urbana, pertenecían al convento de la Merced Calzada.
El conjunto actualmente está en la finca agrícola de Los Quemadillos.
Parque del Socayo
Río Pisuerga
Camino Viejo de Simancas
INEA
Camino de las Berzosas
Finca Los Quemadillos
Instalación en
la Plaza de San Juan
Los elementos más llamativos son las columnas jónicas y un escudo de la orden mercedaria. Estos elementos estarán recolocados en la Plaza de San Juan.
Velardes
Plaza de
San Juan
Maldonado
Don Sancho
Cinco
arcos
Cuatro
arcos
Fuente: Ayuntamiento de Valladolid
El edificio presentaba un avanzado estado de deterioro. La construcción, que ha pasado por diferentes manos desde entonces, ha sido durante décadas pasto del vandalismo y escenario de botellones, además de servir de destartalado hogar para okupas de paso y de escombrera. Pero ahí ha resistido el perímetro pétreo del histórico patio religioso.
Entonces en manos de la constructora Arranz Acinas, en concurso de acreedores por esas fechas, el Ayuntamiento inició una investigación sobre aquellos vestigios. Y las pesquisas dieron su resultado. Pertenecían al convento de la Merced Calzada, un cenobio de principios del siglo XVII que estaba ubicado junto a la plaza de San Juan, en la manzana delimitada entre las calles Maldonado y Don Sancho.
Nueve años después de aquel descubrimiento, este atractivo conjunto volverá cerca del enclave que ocupó después del acuerdo alcanzado entre el nuevo propietario de la finca, que lo dona a la ciudad, y el Consistorio. La operación de desmontaje, rehabilitación y reubicación la asumirá la Administración Local. Su coste rondará los 250.000 euros, según avanza el concejal de Urbanismo de Valladolid, Ignacio Zarandona. Detrás de la iniciativa está una vieja reivindicación de la Asociación de Vecinos Bailarín Vicente Escudero, empeñada desde hace ya tiempo en recuperar este tesoro para el barrio.
El informe del arquitecto municipal Óscar Burón y el proyecto básico, elaborado por Raquel Górriz, de la empresa Cuadrante, recuerdan que el complejo religioso fue desamortizado en el siglo XIX y que su iglesia se derribó para abrir la calle Cervantes y darle continuación con la de la Merced. El resto fue convertido dependencias militares, un uso que se mantuvo hasta el primer cuarto del siglo pasado.
En febrero de 1942, el Ramo de Guerra se lo cedía al Ayuntamiento para levantar un grupo escolar, lo que llevó a derribar el claustro grande. Los jesuitas del San José entraron en escena y diez años después el Consistorio se lo vendía por 897.950 pesetas. Comenzó entonces la demolición de lo que aún resistía en pie para ampliar el centro educativo. Pero quedó un testigo del convento: uno de los paños del claustro procesional se mantuvo hasta principios de los años 80. Los exalumnos más veteranos del colegio aún lo recuerdan semienterrado junto a los campos de fútbol del segundo patio. Fue en 1974 cuando Compañía de Jesús vendió el solar del cenobio por 110 millones de pesetas para edificar las 368 vivendas que ahora ocupan la parcela.
No obstante, la arquería de Los Quemadillos no corresponde a la que sobrevivió hasta 1983 en el San José antes de que desapareciera al construirse el edificio de viviendas que comprende la manzana donde estuvo el convento mercedario. «No solo existen testimonios que aseguran fue colocada en la casona cuando aún se encontraban en pie los restos del colegio San José, también existe otra prueba concluyente: la de Los Quemadillos está formada por nueve arcos y nueve columnas jónicas de posición intermedia; la del colegio San José era un frente completo de dos pisos de cinco arcos cada uno y con columnas con órdenes diferentes», se apunta.
¿Cómo llegó parte del claustro procesional a la finca del Camino Viejo? Jesús Valverde, presidente de la entidad vecinal, apunta que fue comprado por el constructor encargado del derribo por 34.000 pesetas en 1934. De San Juan viajó al Camino Viejo de Simancas. La Concejalía de Urbanismo, entonces gestionada por Manuel Saravia, comenzó a trabajar en el asunto. Ahora, con Ignacio Zarandona al frente del departamento, el Consistorio ha llegado a un acuerdo con el dueño que adquirió la finca hace año y medio para poner en valor esta arquería. La idea es instalarla en forma de 'L' en el ágora haciendo ángulo entre la prolongación de la calle Reyes y el frente de la plaza, en el arranque de Don Sancho.
El conjunto, que se montó como un zona noble de porche para la vivienda agrícola, cuenta con nueve arcos revistiendo tres lados de la casa. Los elementos más llamativos son las columnas jónicas y un escudo de la orden mercedaria situado en una de las dos esquinas. Los arcos cuentan con protección integral en el PGOU por su valor patrimonial y el blasón está catalogado como Monumental BIC (Bien de Interés Cultural).
«Cuando compré la finca y lo vi, en principio me sorprendió, pero no le di mucha importancia, luego me enteré que había mucho interés en él por parte del Ayuntamiento y de la asociación de vecinos de San Juan», recuerda el dueño de Los Quemadillos, quien prefiere mantenerse en el anonimato. Fue él mismo quien, de inmediato, se puso en contacto con la Administración Local.
Su idea es entregar sin ninguna compensación a cambio este monumento a la ciudad. «Ya hemos hecho el cerramiento de las diez hectáreas, se están plantando cerca de 1.500 árboles y arbustos, hemos limpiado todo el terreno, que era una escombrera, y lo que queremos es que esto lo desmonten y se lo lleven al lugar al que pertenece», señala este vallisoletano, que cultivará los terrenos, llevará allí a sus caballos y residirá en la finca. Entre sus anédotas tras tomar posesión de este pago, destaca una. «Un día me llegué a encontrar a unos tíos vestidos de camuflaje pegándose tiros con esos rifles de bolas de pintura, me dijeron que no les interrumpiera la batalla y les tuve que recordar que yo era el propietario», relata con humor.
Ahora espera que esta operación se afronte cuanto antes para poder iniciar la construcción de una nueva vivienda, ya que la actual parece irrecuperable por los graves daños sufridos en su estructura durante este tiempo de abandono y vandalismo. Su proyecto es levantar una de nueva factura, pero manteniendo el estilo regionalista de la original. Tiene ya toda la tramitación en marcha a expensas de que el tesoro mercedario salga de su propiedad.
La arquería del claustro constituye un «ejemplo sobresaliente» del estilo clasicista puro que se realizaba por aquel entonces en la ciudad, el llamado Foco de Valladolid, ligado a la construcción de palacios y complejos religiosos de gran importancia. Construido entre 1621 y 1629, es obra de Hernando del Hoyo y Rodrigo de la Cantera. El autor de la traza fue Pedro de Mazuecos 'el Mozo' (1562-1609), uno de los más influyentes arquitectos de esa escuela clasicista. Su construcción se atribuye a Francisco de Praves, según recoge la documentación.
Para el Consistorio la necesaria conservación de este elemento patrimonial «actualmente no puede ser garantizada, ni tampoco su acceso al público en condiciones dignas». Ha de preservarse, se subraya, en una localización próxima a la original y en un entorno que permita su lectura adecuada, más en un barrio «que fue despojado de sus principales testimonios históricos».
Se barajaron dos opciones. La primera: llevarlo al entorno de la iglesia de San Juan, construida en 1932 y diseñada por Manuel Cuadrillero en un estilo ecléctico historicista, con reminiscencias románicas y mudéjares. La segunda: recolocar los arcos en la misma plaza de San Juan. Esta última se considera «más oportuna» al ser un espacio más abierto y alejado de las altas construcciones de viviendas de los años 70. En concreto, se instalará en la zona estancial de la esquina que conforma el frente de la plaza con la prolongación de la calle Reyes, vía que une Cardenal Mendoza con el ágora. Antes habrá que hacer una obra en el espacio para asentar el claustro.
Zarandona, quien avanza que ya cuenta con los permisos de Patrimonio de la Junta para afrontar el traslado, tiene sobre la mesa los pliegos para contratar esta delicada mudanza con una empresa especializada en restauración. El edil subraya que el Ayuntamiento está «muy agradecido» al empresario por la donación de un bien patrimonial «que se va a poder poner a disposición de todos los vecinos de la ciudad y en especial de los del barrio de San Juan». «Es un primer paso en nuestra idea de realzar las plazas de la ciudad; en breve convocaremos el concurso de ideas para la de las Brígidas», detalla.
El proyecto destaca que es fundamental instalar la arquería buscando la ordenación, disposición y proporción de las piezas originales. Ello conllevará la recolocación de los arcos con la disposición claustral que tenía. Las obras de desmontaje y reubicación obligarán a la numeración de sillares, su documentación, limpieza y restauración de los daños ocasionados por la humedad, la suciedad acumulada y por los actos vandálicos sufridos por el abandono de todos estos años.
Se procederá también a la consolidación de piezas y se tendrá en cuenta una estrategia de protección preventiva, aplicando resinas protectoras antigrafiti que además permitan la respiración de los sillares de piedra caliza para evitar su deterioro. A todo esto se sumará la instalación de paneles informativos que recordarán el origen del convento de la Merced Calzada. Desde la Asociación Bailarín Vicente Escudero esperan que la operación sea una realidad cuanto antes y que el barrio de San Juan recupere parte una historia que fue arrasada por la piqueta.
¿Ya eres suscriptor/a? Inicia sesión
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.