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Los descendientes del escritor celebran anualmente la Clásica ciclista MAX, entre Sedano y Molledo. ARchivo familia Delibes
¡La 'X' somos todos!

¡La 'X' somos todos!

Uno de los nietos del escritor, Germán Delibes Caballero, reivindica el valor de un grito «que deja latente un sentimiento de unión y apego difícil de encontrar en familias tan numerosas como la nuestra y que denota una conciencia de grupo fuera de lo común»

Sábado, 12 de diciembre 2020, 08:40

Es este un sentimiento familiar que se ha transformado en grito desde hace algún tiempo y que repetimos al unísono los Delibes reivindicando como nuestro el valor de una letra 'X' que dentro del engranaje de MAX, pseudónimo utilizado por el abuelo en su juventud como caricaturista, venía a representar el futuro incierto que se les planteaba a Miguel (M) y Ángeles (A) cuando apenas eran dos jóvenes enamorados. Un grito que deja latente un sentimiento de unión y apego difícil de encontrar en familias tan numerosas como la nuestra y que denota una conciencia de grupo fuera de lo común. Los Delibes hemos aprendido a disfrutar juntos y, como ocurrió recientemente tras la pérdida de nuestro querido tío Pancho, estamos también preparados para sufrir juntos. La familia fue sin duda uno de los pilares fundamentales sobre los que se sostuvo el abuelo a lo largo de los años y es también para nosotros, sus descendientes, uno de sus legados más valiosos. He oído decir hace relativamente poco a nuestra tía Elisa, en un programa de radio, que actualmente nos juntamos menos de lo que nos gustaría, pero cada vez que lo hacemos resurge de inmediato esa complicidad especial que nos permite reírnos de las mismas tonterías. Quizá la ausencia física de Delibes haya hecho menos frecuentes el número de reuniones familiares que, durante los meses de julio y agosto, se sucedían en Sedano para regocijo de unos nietos que encontrábamos en este pueblo burgalés, al igual que nuestro abuelo, una válvula de escape. Es allí donde seguimos veraneando y desde allí parte la Clásica MAX, prueba ciclista que rememora los 100 kilómetros que Miguel recorría desde Molledo a Sedano para ver a Ángeles y que dan sentido a todo el universo Delibes. Así lo hemos venido haciendo, a la inversa por cuestiones de logística, el primer jueves de cada mes de agosto desde hace diez años ininterrumpidamente, hasta este señalado 2020 en el que un virus ha ido boicoteando uno por uno la mayoría de los actos previstos para este centenario Delibes. Como muestra de responsabilidad y sobre todo de solidaridad, la familia decidió no disputar la prueba y esperar pacientemente a que esta pandemia nos dé una tregua para poder rendir homenaje a un padre y a un abuelo que tanto lo merece.

«Los Delibes hemos aprendido a disfrutar juntos y, como ocurrió recientemente tras la pérdida de nuestro querido tío Pancho, estamos también preparados para sufrir juntos»

Quisiera acordarme también en este momento de Lorenzo, de Azarías, de Menchu Sotillo, de Cipriano Salcedo, de Cecilio RuGermán Delibes Caballerobes, del Nini, de Daniel el Mochuelo y de tantos otros personajes de las novelas de Delibes que, de alguna manera, han pasado a formar parte de nuestra familia. Ellos, al igual que nosotros, recibieron el beneplácito del abuelo para ser partícipes de su vida y, por ende, de la nuestra. Podría sentirme en cierto modo celoso por apropiarse en su momento de nuestro abuelo más tiempo del que hubiésemos deseado, pero hoy representan una conexión directa con él que resulta difícil de explicar. Releyendo a Delibes y sin casi proponérmelo, vuelvo a recorrer el trayecto que va desde la Casona a la Casa de Arriba. A medio camino, en su cabaña, me detengo para contemplarle a través de la ventana, ensimismado, escribiendo en esas cuartillas de papel prensa tan características que le suministraba El Norte de Castilla, dando vida a todos estos personajes. Me quedo un rato allí, esperando que se percate de mi presencia y me regale una sonrisa que me alegre el día.

Cien años abuelo, ¡Quién lo diría! Tus 18 nietos te extrañamos, en mi caso concreto cada día más, y he de decirte que nos pasa lo mismo con la abuela Ángeles. Creo que no me equivoco si te digo que nos hemos emocionado más los nietos que los hijos conociendo de primera mano a la 'Señora de rojo sobre fondo gris' para convertirla en la novela predilecta de algunos de nosotros. En un ejemplar de este libro tan especial para nuestra familia me dejaste tu impronta en forma de dedicatoria hace ya doce años: «La señora de rojo únicamente os conoció a Elisa y a ti, Germán. ¡Si levantase la cabeza!». Siempre nos quedará esa duda, pero de haberlo hecho, estoy convencido de que se hubiese sentido orgullosa de todos y cada uno de nosotros.

«Cien años abuelo, ¡Quién lo diría! Tus 18 nietos te extrañamos, en mi caso concreto cada día más, y he de decirte que nos pasa lo mismo con la abuela Ángeles»

Germán Delibes Caballero

Hoy más que nunca, los Delibes alzamos la voz para recordarte en el año que se celebra tu centenario y para dejar constancia de que por muchos años que pasen no te olvidamos y seguimos reivindicando nuestra identidad:

¡La 'X' somos todos! ¡La 'X' somos todos!

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