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Hace tiempo que el baño ha dejado de ser una zona de la casa prácticamente de paso para convertirse en un espacio mucho más vivido, ... concebido casi como un rincón de relax, que va más allá de una simple ducha, un inodoro y un lavamanos. «Cada vez contamos con más opciones para sus acabados: griferías, azulejos, textiles, espejos, iluminación... Con solo poner un poquito de atención en su decoración, podemos transformar un cuarto de baño corriente en una estancia con mucho estilo, independientemente de su tamaño», asegura la interiorista Cristina Larrumbe. Estos son algunos trucos de experta para disfrutar de un espacio de bienestar al más puro estilo spa, pero con un presupuesto adaptado a todos los bolsillos.
Los cuartos de baño de una casa estándar no suelen tener muchos metros cuadrados, por lo que aprovechar al máximo toda la superficie de la estancia es fundamental no solo para tener una mayor sensación de amplitud, que siempre se agradece, sino también para ganar espacio de almacenamiento. «En este sentido, la mejor opción es colocar una puerta corredera que nos permita utilizar todo el espacio disponible», coinciden los expertos en interiorismo. Otro truco para que la estancia se vea más grande es recurrir a muebles flotantes. ¿La razón? Cuanto más despejado esté el suelo, más espacioso parecerá el baño.
«Un inodoro suspendido –con la cisterna empotrada– o un lavabo sobre la encimera en lugar del clásico en columna, además de aportar un toque más sofisticado, aligeran visualmente el espacio y facilitan la limpieza». Los muebles a medida también son una muy buena opción, pero no son una solución apta para todos los bolsillos.
En un baño, el blanco nunca falla. Es una apuesta segura, sobre todo si el espacio es pequeño. «Ahora bien, si no quieres que resulte frío, intenta que el blanco no sea demasiado puro sino que tire más bien a un tono hueso para que no transmita la misma energía que un hospital», aconseja Cristina Larrumbe. Claro que si lo que buscas es todo lo contrario, es decir, un baño llamativo y con mucho carácter, coloca papel pintado con un estampado especial en una de las paredes y la estancia cambiará por completo. Últimamente también se están viendo muchos baños con detalles y paredes en tonos empolvados, sobre todo en verde. Un color que queda muy fresco y elegante combinado con madera.
Otra fórmula muy práctica y resultona para dar un toque de color a un baño neutro es poner textiles que llamen la atención. «No debemos tener miedo a que las toallas sean algo más llamativas. Si nos cansamos o se estropean, siempre se pueden cambiar».
Si vas a empezar el baño desde cero o reformar el que ya tienes, es importante tener en cuenta las medidas mínimas que debe tener cada elemento y su distribución para que la estancia resulte funcional. Por muy bonito que sea un lavamanos doble, por ejemplo, si no te queda espacio suficiente para moverte con comodidad o el inodoro está demasiado pegado no tiene ningún sentido.
«En el caso de la ducha, las medidas mínimas son 80x80 centímetros y mejor de puertas correderas», apunta la interiorista Natalia Zubizarreta. Para colocar una bañera se debe reservar al menos 140 centímetros de largo por 75 de ancho y la distancia a ambos lados del inodoro es de 15 centímetros como poco. Si no tienes mucho espacio, los empotrados son la solución perfecta porque son menos profundos (54 centímetros). Para poner un mueble con dos lavabos, la medida mínima son 140 centímetros.
Pero si lo que buscas es 'rejuvenecer' el aspecto del baño sin llenar la casa de escombros y con un presupuesto más que ajustado, tenemos dos opciones que quedan muy vistosas: pintar los azulejos existentes o alicatar por encima, una opción más complicada de lo que parece, puesto que no siempre hay espacio suficiente y los remates pueden llevarnos por la calle de la amargura, sobre todo los que coinciden con ventanas o una bañera.
Si finalmente decidimos pintarlos, es importante que antes de meternos en faena hagamos un rejunteo de las baldosas para que el acabado sea fino. El proceso es sencillo. Se limpia bien la superficie, después se aplica la imprimación (si la pintura lo requiere) y finalmente se esmalta. Truco de experta: «Para que el resultado sea de lo más profesional, es importante usar un esmalte de poliuretano (muy potente y duradero) y aplicarlo con pistola», señalan las interioristas.
Otra opción para renovar la estética de los baños es cambiar la grifería por otra más actual sin necesidad de tener que mover las tomas de fontanería de sitio, sustituir la barra de la cortina por una mampara fija, cambiar los accesorios (papel higiénico, toallero...), poner un mueble nuevo o colocar un suelo vinílico por encima del ya existente. «El siguiente paso para redondear la reforma es jugar con los elementos decorativos; plantas, láminas, textiles...».
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