

Valladolid
Homenaje a los fallecidos del ultraligero: «Tendremos el dolor hasta que muramos»Secciones
Servicios
Destacamos
Valladolid
Homenaje a los fallecidos del ultraligero: «Tendremos el dolor hasta que muramos»«Esta es una desgraciada experiencia que nunca jamás habíamos pensado que iba a ocurrir. Estamos muy mal, pero seguimos respirando. Seguimos vivos. Aún no ... sabemos por qué. Vamos a tener este dolor hasta el mismo día que nos muramos». Es el desgarrador sentimiento de Pilar Melgar, la madre de Beatriz Cantos, y quien habla en nombre de su marido, Pascual Cantos, y de su otro hijo, Manuel.
Intenta disimular sus lágrimas, las mismas que se le caen desde el 17 de diciembre, con unas gafas de sol. Ese día, el ultraligero en el que viajaba su hija junto a Guillermo Álvarez no regresó al aeródromo de Matilla de los Caños. Un día más tarde, fue hallado en las aguas del río Duero, y el 19 de diciembre, los buzos de la Guardia Civil rescataron el cuerpo de su hija en un amplio operativo de búsqueda.
Tilda la pérdida de Beatriz de «inhumana». «No llegamos a comprenderla. Se ha ido joven, guapa y como las estrellas del rock», continúa.
El homenaje a los fallecidos del ultraligero en Valladolid, en imágenesVer 27 fotos
Desde entonces, los padres de Beatriz han seguido con el propósito que tenía su hija, que es convertir el aeródromo en un referente a nivel nacional y europeo. «Seguiremos con su legado», apuntan en mitad del homenaje que la aviación de toda España y parte de Europa le ha rendido este sábado en su casa, en el aeródromo que desde hace muy poco ya lleva el nombre de Beatriz Cantos.
«La querían muchísimo. Todos están aquí porque la quieren. Con cualquiera que habléis van a decir lo mismo. Unos son amigos, otros familiares, otros vecinos... No sé si era su sonrisa, pero según caminaba dejaba una estela de luz que atraía a la gente», recuerda Pilar Melgar en un momento «balsámico» al ver lo que los pilotos y amigos de su hija han preparado para rendirla un sentido homenaje. «Ver a toda esta gente que tanto la quería nos hace subir nuestro estado anímico. A veces, también, desaparecemos. Nos escondemos. Nos desahogamos y ya volvemos estupendos», añade la madre de Beatriz Cantos.
Y esa fuerza que poseen en estos momentos Pilar, Pascual y Manuel la hallan en continuar con el legado de Beatriz y su aeródromo. «Ella quería que el aeródromo de Matilla fuera un referente a nivel europeo. Lo estaba consiguiendo. Y la muestra la tenemos aquí con este acto. Nuestro objetivo es seguir con sus proyectos. Queremos conseguir lo que ella siempre hubiera querido», detalla su familia, a pesar de que los hijos de Beatriz no pudieron acudir al evento.
Y esa premisa se mostró este sábado más palpable con el homenaje que la aviación rindió a Beatriz. Había pilotos de todos los rincones del territorio nacional. Estaban los más cercanos a la familia Cantos Melgar, pero también muchos de ellos que en la mañana de esta jornada madrugó para volar hasta Matilla de los Caños. Hasta treinta profesionales se trasladaron hasta el aeródromo para dar un abrazo a la familia y tener vivo el recuerdo de Beatriz.
Pilar Melgar
Madre de Beatriz Cantos
Un sinfín de piruetas que obligaba a todos los presentes a mirar hacia al cielo en una simbología clara de acercarse a Beatriz. «Esto le hubiera encantado», agregan pilotos y amigos desde los hangares.
En el acto había campeones de toda índole como Cástor Fantoba, Juan Velarde o el francés Olivier Masurel. Atesoran todo tipo de títulos y quisieron proporcionar su particular abrazo a la familia con vuelos que generaron aplausos que desde las alturas no podían escuchar. Junto a ellos, el equipo nacional de vuelo acrobático en un conjunto de cinco Yak-52 que deleitaron a muchos aficionados.
«Hoy estamos para homenajear a nuestra amiga Bea por todo lo que ha hecho durante estos años al posicionar este aeródromo a nivel nacional, sobre todo en la aviación deportiva. Ella y su familia han hecho un gran esfuerzo para traer la aviación deportiva y vuelo acrobático y generar un ambiente encomiable. Queremos apoyar a la familia y darles todo el cariño de la mejor forma que sabemos, que es volando», apuntaba Velarde, que insiste en el gran legado que ha dejado su amiga. «A pesar de todo, la familia sigue al pie del cañón», concluye antes de instalarse en el habitáculo e iniciar sus acrobacias para volverse a Madrid.
Junto a él, Olivier Masurel. Como él dice, medio francés y medio español, pero desde hace un año relacionado con la familia Cantos Melgar. Reside en Bayona (Francia), pero su base de entrenamiento la ha fijado en Matilla de los Caños tras conocer la «energía» de Beatriz. «Es un día importante para rendir tributo. Qué pena, qué historia», lamenta Masurel. «Aquí, estoy encantado. Es un aeródromo fantástico para preparar el futuro campeonato de Europa este año y me encanta venir aquí», concluye.
¿Ya eres suscriptor/a? Inicia sesión
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.