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«Podemos entender que puedan producirse incendio por la acumulación de pelusas de manera fortuita (por imprudencia) al arrojar una colilla, por ejemplo; pero la mayoría de los fuegos que estamos sofocando estos días son claramente intencionados», explica un portavoz del Servicio de Bomberos antes de concretar que sus efectivos están extinguiendo una media diaria de cuatro incendios de pelusas en distintos parajes de la capital desde hace menos de dos semanas. En algunos casos, como en el entorno de la desembocadura del Canal de Castilla, en la avenida de Gijón, resulta especialmente llamativa la reiteración con hasta siete intervenciones en las últimas 48 horas (entre el miércoles y el jueves): «Apagamos un fuego, nos vamos y volvemos a la media hora por otro foco a veinte metros y así llevamos dos días yendo y viniendo».
El Ayuntamiento ha vuelto a activar este jueves la alerta preventiva por contaminación después de tres días consecutivos en los que se han disparado las concentraciones de ozono fruto de las altas temperaturas y la ausencia de precipitaciones en un mes de mayo en el que tan solo se han recogido 4,6 litros por metro cuadrado (lo habitual para todo el mes son 49). Y lo peor es que la Agencia Estatal de Meteorología vaticina que no lloverá en lo que queda de mayo (con el mercurio anclado en torno a los 25 grados) y tampoco a principios de junio. El aviso por contaminación es, por ahora, solo eso. Se aconseja dejar el coche y usar el transporte público.
Tanta reiteración ha llevado a los propios bomberos a pedir la ayuda de la Policía Municipal para que incrementen la vigilancia en puntos como el canal, al igual que en otros parajes como las riberas del Pisuerga en el entorno de Juan de Austria, para intentar sorprender o disuadir, al menos, a los autores de unos incendios que si bien «habitualmente apenas causan daños, sí pueden provocarlos y, sobre todo, obligan a movilizar dotaciones de manera casi continua mañanas, tardes y noches».
La acumulación de pelusas de los árboles, unida a la sequedad del terreno por la ausencia de lluvias en este mayo casi seco y las altas temperaturas, comenzó a estar detrás de un reguero de incendios, sobre todo, en las riberas de los ríos y del citado canal, así como en otros puntos dispares, hace diez días hasta alcanzar las cuarenta intervenciones por este motivo desde entonces (47 suman ya en lo que va de mayo).
Los fuegos más aparatosos, por ahora, han tenido lugar en los terrenos baldíos de La Florida, en torno a la escombrera ilegal de este nexo de unión entre Delicias y Pinar de Jalón, donde se han sucedido también los fuegos estos últimos días de pelusas, maleza, basuras y algún árbol.
Fuentes policiales recuerdan que este tipo de incendios están castigados por la vía penal con condenas, en función del daño, de uno a tres años de prisión y cuantiosas multas.
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