Borrar
Carlos Lafuente Molinero
«No acudir a los cribados de cáncer de colon es como conducir un coche sin cinturón de seguridad»

Carlos Lafuente, paciente

«No acudir a los cribados de cáncer de colon es como conducir un coche sin cinturón de seguridad»

El soriano, enfermo de cáncer de colon, advierte de la necesidad de acudir a las pruebas, algo que él tampoco hizo y cuyo cáncer se extendió sin diagnóstico precoz

Martes, 19 de diciembre 2023, 00:01

Treinta años ha estado dedicado Carlos Lafuente Molinero al trabajo local en las secretarías de los ayuntamientos de la comarca de Pinares. Afiliado socialista, se incorporó a la secretaría en 1989 en el ayuntamiento de Talveila. Posteriormente, y por un periodo de 16 años, estuvo al frente de la secretaría municipal de Cabrejas del Pinar. En San Leonardo de Yagüe estuvo 18 años trabajando y en estos últimos años se ha hecho cargo de la secretaría e intervención municipal de Covaleda. También ha vivido lo problemas de los vecinos de Vinuesa o Quintanar de la Sierra (Burgos). Conocido opinador de los medios de comunicación sorianos, Carlos Lafuente, de 59 años, atraviesa un cáncer de colon con metástasis que se trata en la sanidad pública.

«Me lo detectaron en un hospital privado, un día me dio un fuerte dolor en la zona del apéndice y fui a las urgencias privadas. En cuanto me dieron la noticia, mis hijos me trasladaron a la sanidad pública. Yo siempre digo que la sanidad privada es como el autobús urbano, para pequeños recorridos; cuando uno necesita hacer un largo viaje se va mejor en AVE. Los mejores médicos y los mejores medios, y las mejores terapias están en el sistema público de salud, en Soria quizás menos porque las carencias que atravesamos».

Carlos Lafuente es el claro ejemplo que muestra la necesidad de acudir a las citas de los cribados de cáncer de colon que envía el Sacyl. Y lo es «porque no nunca había acudido a ninguno, cuando recibía la carta siempre lo dejaba para otro día por pereza y desdén y porque yo creía que estaba bien. Pero no estaba bien, de hecho me sentía cansado y a veces tenía episodios febriles a los que no daba importancia».

La respuesta a los cribados del Sacyl entre la población de riesgo en Soria es del 43,3 por ciento, no llega ni a la mitad, pero en Castilla y León la tasa es más baja, menos del 38 por ciento.

«Yo me sentía mal pero en ese momento me detectaron una pequeña infección en la próstata y supuse que era eso, no le di más importancia, seguía comiendo y bebiendo sin seguir una dieta demasiado sana, en la media de lo que puede practicar la población de mi edad. Hasta el día en el que me dio el fuerte dolor y acabé en urgencias». Ahí empezó todo. «Ahora puede decirle a la gente que me lea que no acudir a los cribados de cáncer es como conducir un coche sin cinturón de seguridad, yo no fui nunca y me arrepiento muchísimo porque mi cáncer tiene metástasis, hay que ir, no duele, y no se pierde el tiempo, al contrario se gana vida».

Y es que la detección precoz es esencial en la curación de cualquier cáncer, también el de colon cuya tasa de supervivencia en cinco años alcanza el 91 por ciento.

«Cuando me dijeron que tenía cáncer lo primero que me vino a la cabeza es cómo iba a recibir la noticia mi entono, mis allegados, porque estamos en una cultura en la que no nos han educado para afrontar situaciones tan duras como el diagnóstico de una enfermedad que puede acabar en la muerte. Nuestra cultura nos educa para las fiestas, para la fiesta de Navidad ahora estos días, para las fiestas de San Juan en el caso de Soria».

Carlos Lafuente dice que «una parte tuya se pregunta si es el final. En ese momento me acordé de mi padre que siempre decía que aquí estamos de paso, y eso no se nos puede olvidar, por eso hay que ver que el día a día es la vida, o vivir la vía día a día, como uno lo quiera decir. La vida no es el fin de semana, ni las vacaciones, ni las navidades, la vida es cada día que pasa y no vuelve. En este sentido es importante que, cuando nos toque irnos, procuremos dejare el mejor recuerdo posible entre la gente que se va a quedar aquí y que es la que lo va a sufrir».

Reconoce el soriano que «la palabra cáncer asusta muchísimo, asusta más a los demás que al propio paciente. Antes hace años el cáncer era sinónimo de muerte, de dolor y de agonía, de cuánto tiempo va a durar…, ahora las terapias son muy buenas y personalizadas, hay que verlo como lo que es, pero no preocuparse más allá, hay que estar fuerte mentalmente y luchar día a día por la curación».

Según datos de la Asociación Española contra el Cáncer, uno de cada dos hombres tendrá algún tipo de cáncer en su vida, y en el caso de las mujeres, una de cada tres. «Son cifras que hay que asumir, por eso hay que cuidarse y mirarse».

Ensalza Carlos Lafuente la labor de las asociaciones contra el cáncer, «qué importantes son y que labor tan esencial realizan, y no te das cuenta de verdad hasta que tiene contacto con el cáncer o de manera directa o indirecta. Te ayudan, te escuchan, te dan consejos para afrontar las sesiones de quimioterapia, para hablar con tu familia, para estar positivo porque nosotros somos parte de la medicina de curación. Su trabajo nunca estará lo suficientemente reconocida».

Lafuente sentencia diciendo que la enfermedad del cáncer es «una piedra en el camino, hay que elegir saltarla o rodearla pero nunca pararse ante ella».

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

elnortedecastilla «No acudir a los cribados de cáncer de colon es como conducir un coche sin cinturón de seguridad»