
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Claudia Carrascal
Segovia
Lunes, 28 de enero 2019, 19:18
21 de noviembre de 1919. Fecha que siempre permanecerá marcada en rojo en el calendario de Segovia porque fue el día en el que se constituyó la Universidad Popular. Con ella llegó la alfabetización de la población adulta. Además, fue el germen de una época única a nivel cultural y artístico. Este año se conmemora el centenario de esta institución, cuyo legado ha heredado la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce, que lleva desde enero de 2016 gestando los actos que pondrán en relieve la trayectoria de esta histórica entidad.
El objetivo fundamental es recordar y dar a conocer la importancia que tuvieron las universidades populares, y en especial la segoviana, en el primer tercio del siglo XX, apunta el secretario de la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce, Juan Luis García Hourcade. Esta universidad fue clave para la educación de la población obrera y analfabeta de la ciudad. En ella impartían clase los más destacados intelectuales y contaba con una biblioteca para el préstamo de libros a los ciudadanos. «Hoy en día la situación es muy diferente, pero en esos años la mayoría tenían que abandonar los estudios cuando todavía eran niños para trabajar, por lo que de adultos tenían graves carencias educativas», subraya García Hourcade.
Médicos, arquitectos, escritores y profesores, entre otros, se reunían en los cafés de la ciudad para hablar sobre poesía, historia, ciencia o arte. Todos los actos del programa diseñado por la Real Academia de San Quirce para rememorar el espíritu pedagógico y divulgativo de la Universidad Popular tratarán de acercar a la ciudadanía aquel «hervidero» intelectual y cultural que fue Segovia en torno a la institución que cumple este año un siglo de historia, tal y como lo ha definido el secretario de San Quirce, Juan Luis García Hourcade. Los artífices de este centenario y cuantos colaboran en sus distintas actividades desean que la sociedad reconozca y valore el papel que tuvo esta institución, cuyo origen está en un grupo de estudiosos y amantes de la ciudad, en su mayoría profesores de los centros de enseñanza. En una de las tertulias que tenían en los cafés de la ciudad se dieron cuenta de la necesidad de difundir a la población adulta la enseñanza que ellos mismos impartían a los jóvenes. Asimismo, pretendían tener un lugar en el que sus actividades intelectuales no se vieran limitadas para poder intercambiar opiniones sobre asuntos relacionados con el arte, la poesía, la historia, la ciencia o la investigación.
Entre los impulsores de esta institución cabe destacar las figuras del escritor y profesor de la Normal José Rodao, el médico Segundo Gila, el arquitecto Javier Cabello, el archivero y bibliotecario José Tudela, o el médico y catedrático de Ciencias Naturales Agustín Moreno. Además, entre elenco de docentes e intelectuales que pasaron por esta universidad se encuentran el poeta de la Generación del 98 Antonio Machado; el profesor, político, poeta y filósofo Mariano Quintanilla, o el maestro y pedagogo español Blas Zambrano, padre de la filósofa María Zambrano, así como el marqués de Lozoya. Los tiempos han cambiado y San Quirce tiene otros propósitos. Su objetivo ya no es alfabetizar a la población, sino que es un organismo dedicado al estudio y la investigación de la ciudad y de la provincia. Aunque también tiene el compromiso heredado de la Universidad Popular de divulgar estos conocimientos. Por eso, pone a disposición el Aula de San Quirce, que en 2018 fue utilizado hasta en setenta ocasiones para presentaciones de libros, ciclos de conferencias y actividades culturales y científicas que ponen en relieve los descubrimientos, el patrimonio, los valores democráticos o la educación.
Además, contribuyó a que estos conocimientos no se quedaran estancados en la ciudad, sino que los divulgó hasta los diferentes rincones de la provincia. Los maestros se hacían responsables y la Universidad Popular llevaba una selección de los cerca 4.000 ejemplares que tenía a pueblos como Sepúlveda, Cantalejo, Ayllón o Riaza. Por todo ello, considera que la labor educativa que hizo, junto a la de las misiones pedagógicas que también actuaron en la provincia, fue sorprendente.
En 2017 comenzaron los actos conmemorativos con la asamblea de la Federación Española de Universidades Populares. Tal y como detalla el secretario de San Quirce, aunque en Segovia ha cambiado de denominación y ya no existe una universidad popular como tal, en España hay más de doscientas instituciones de este tipo. No obstante, como ocurre en Segovia con Real Academia de Historia y Arte o con la Universidad de la Experiencia, su misión ya no es la de alfabetizar a la población obrera, sino mantener a los mayores próximos a la cultura y a los avances de la sociedad.
El año pasado tuvo lugar otro acto de gran importancia, el encuentro en septiembre con unos ochenta representantes y equipos directivos de diferentes entidades que pertenecen a la Confederación Española de Centros de Estudios Locales. Este organismo se encarga de estudiar la historia, la naturaleza y la monumentalidad de las ciudades y está integrado en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
Este 2019 es el definitivo y concentrará la mayor parte de los actos ya que es cuando realmente se celebran los cien años de la puesta en marcha de la Universidad Popular Segoviana, una de las más antiguas del país, que conservó esta denominación hasta la década de los años cincuenta. Tras la guerra cambiaron los estatutos y la ideología ya no era la misma, por lo que en 1957 se aprobó la denominación de Academia de Historia y Arte de San Quirce.
En estos momentos, ya se está celebrando la primera de las citas de este centenario. El ciclo Martes de Enero comenzó con la ponencia 'La mujer segoviana en el Siglo de Oro' del catedrático de Filología Española en la Universidad de Georgia, Michael McGrath. El martes, día 15, continuó con la intervención del historiador y también académico Juan Manuel Santamaría; el pasado día 22 el protagonista fue Jesús Hedo y cerrará el ciclo mañana el folclorista Ismael Peña.
Los actos del redondo aniversario proseguirán el próximo 22 de febrero. La Academia conmemorará junto al Ayuntamiento de Segovia en la Casa Museo de Antonio Machado la llegada del poeta a la ciudad hace cien años. Este homenaje se realiza de forma anual; sin embargo, García Hourcade asegura que este año será «muy significativo y especial». Avanza que este centenario quedará patente gracias a una placa esgrafiada que han elaborado los alumnos guiados por docentes de la Escuela de la Casa de los Picos en técnicas murales, gracias a la colaboración de la Delegación Territorial de la Junta. Este distintivo se colocará en fachada del aula de San Quirce, junto al del 50 aniversario.
Sobre esa fecha también está prevista la inauguración de la primera de las dos exposiciones que forman parte del programa del centenario, ambas en el Museo Rodera Robles. La primera la constituye una recopilación de imágenes y documentos que aportarán a los visitantes una extensa panorámica de la situación, el aspecto y los personajes que dejaron su legado en la ciudad de Segovia a lo largo del primer tercio del siglo XX.
La segunda se inaugurará al final de verano y versará sobre la Universidad Popular, su trayectoria y su contribución a la sociedad. Además, esta muestra hará especial hincapié en las diferentes vertientes de la actividad cultural de la ciudad porque «Segovia, esos años, era un hervidero de cultura, tenía una vida como pocas veces la ha tenido a lo largo de la historia. Profesores e intelectuales de prestigio y artistas como el pintor Ignacio Zuloaga, el escultor, Emiliano Barral o el ceramista Fernando Arranz contribuyeron a esta situación», recalca.
Uno de los momentos clave de este aniversario será la presentación, esta primavera, de los dos primeros tomos de una Historia de Segovia, financiados por la Diputación Provincial. En su redacción ha participado un elenco de especialistas dirigido por el arqueólogo, director del Museo de Segovia y académico numerario de San Quirce, Santiago Martínez. A su juicio, «esta publicación constituye todo un hito» porque solo existe una historia general de la ciudad escrita por Diego de Colmenares, que concluye a principios del siglo XVII, y continuada con un ensayo histórico escrito por Marcelo Laínez, además, de un pequeño volumen de los años 80 elaborado por Caja Segovia.
«Segovia se merece una historia seria y completa», incide García Hourcade. Esta que se ultima abarcará en sus dos primeros volúmenes desde el estudio del estrato geofísico, la prehistoria y la génesis de la ciudad hasta la época romana. Por el momento, el secretario de la Academia de San Quirce desconoce la cantidad de volúmenes que conformarán esta recopilación, tampoco hay un límite de tiempo para su publicación, pero «el hecho de que la Diputación haya dado este generoso paso es un punto de partida fundamental», apostilla.
La intención es que la música también tenga su protagonismo en este centenario. Así, se están gestando una serie de actividades y de conciertos con música de principios del siglo XX, que muy probablemente contarán con la colaboración de la Sociedad Filarmónica y de la Fundación Juan de Borbón. Y aunque no está cerrado, el objetivo es poder homenajear a alguna de las figuras de la época, como el músico y folclorista segoviano Agapito Marazuela, que fue académico de mérito de San Quirce.
En el último trimestre del año, concluirán los actos. Del 10 al 13 del próximo mes de septiembre tendrá lugar un congreso internacional en el que se abordará la importancia de las universidades populares, y en especial de la de Segovia, desde los puntos de vista educativo, cultural y social. García Hourcade adelanta que en este foro estarán presentes grandes figuras nacionales e internacionales vinculadas a la historia y la educación. La conferencia de apertura correrá a cargo del historiador Javier Moreno Luzón y el cierre lo pondrá el poeta y político Federico Mayor Zaragoza.
En la clausura de este congreso también se presentará una obra muy destacada para Segovia. Se trata de una caja con tres volúmenes. El primero de ellos estará dedicado a la historia de la Universidad Popular Segoviana, escrito por Carlos de Dueñas Díez. El segundo, será un ensayo extenso, de entre 150 y 200 páginas, sobre el ambiente cultural de la Segovia del primer tercio del siglo XX; mientras que el último tomo lo constituirá un diccionario biográfico de las personalidades que dejaron su huella en la ciudad desde principios del siglo XIX. Más de doscientas figuras estarán presentes en esta recopilación que dirige el académico de número de San Quirce, Juan Manuel Moreno Yuste y en el que colaboran casi cien personas.
En verano, se conmemorará otro centenario, el del curso de Pintores Pensionados que, aunque en 1919 comenzó a celebrarse en el Monasterio de Santa María de El Paular (Madrid), la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce ha sido la encargada de conservarlo y potenciarlo en Segovia desde hace 60 años. «Esta edición será peculiar y tratará de rememorar los inicios de esta iniciativa artística, que empezó gracias a la Escuela de Bellas Artes de Madrid, por lo que los alumnos volverán a pasar por El Paular», avanzó García Hourcade. Asimismo, confía en que la Junta ceda alguno espacio expositivo en la ciudad que permita realizar una muestra antológica con una selección de cuadros de los participantes que han pasado por este curso desde sus orígenes.
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