Dani Arribas, jugador de la Gimnástica Segoviana
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Dani Arribas, jugador de la Gimnástica Segoviana
«Ahora no quiero saber nada del fútbol ni de la Segoviana»Sergio Perela
Segovia
Lunes, 19 de junio 2023, 10:57
Dani Arribas cuelga las botas. Y lo hace disgustado con la forma en la que se ha desarrollado su última campaña en la Gimnástica Segoviana.
–¿Cómo ha sido esta temporada para usted?
–La he vivido de dos maneras. He vivido que el ... equipo estaba muy bien, ha sido un gran año y difícil repetirlo. Y luego a nivel personal ha sido mi peor año a muchos niveles, ya no te digo sólo en el campo. Porque la exigencia que teníamos, el tiempo que invertíamos; sobre todo el tiempo a mí este año me ha machacado. Me ha machacado hasta tal punto que he rendido peor y sobre todo la cabeza, porque cuando la cabeza no está, lo demás no funciona.
.–Hablamos de una persona con trabajo que, además, juega al fútbol. ¿Venía por ahí?
–A ver, si me voy a mi trabajo ha sido el año que más hemos tenido y eso te supone un nivel de estrés importante. Una vida nueva con una niña de por medio y con una pareja que también trabaja. Si sumas a eso una exigencia en cuanto a intensidad física, nivel de concentración y tiempo de trabajo, pues no te da para estar en todos lados. Por lo menos a mí no me ha dado. Y es un año para tomar decisiones, ver qué es lo que te importa, las prioridades de tu vida. Y creo que, tanto para mí como para el equipo, una persona que no puede estar al cien por cien pues de un paso a un lado.
–¿Quiere decir que ha sido su último año?
–Efectivamente.
–¿Lo ha hablado con Agustín, con Ramsés?
–Esta decisión no la tengo tomada desde navidades, pero prácticamente. El año se iba haciendo muy cuesta arriba y me estaba costando mucho llegar al final de los días a muchos niveles. Con Agustín hablé hace poquito, le dije que no me veía para continuar. Y con Ramsés he hablado justo antes de esta entrevista.
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–¿Qué le han dicho?
–Lo único que te dan son las gracias. Por todo este tiempo y por cómo han ido las cosas este año, hablando de minutos jugados, de cómo me lo he tomado. Porque en otra situación pues a lo mejor un jugador podía haber dado bastante más guerra o haber tirado por otros derroteros. No quiere decir que con esto haya salido contento de esta situación. A mí no jugar me sienta a rayos. Pero había que entender ciertas cosas y sobre todo que no te puedes meter en las decisiones del entrenador. Te puede molestar, pero tienes que seguir ahí.
–¿Qué ha cambiado?
–Yo creo que la exigencia. Y más que física, mental. Un día tras otro, cuando no llegas a los sitios y siempre que terminas de hacer una cosa tienes pendiente otra, vas dejando cosas atrás. El ir día a día arrastrando tareas es jodido. Habrá gente más paciente, que lo aguante mejor, pero siendo como soy yo es algo que me lastra. Y te cambia el humor, te cambia la forma de afrontar las cosas. Te cambia todo. Y yo, cuando llegaba a casa y vivía con Manu, pues a lo mejor te lames un poco las heridas. Pero ahora llegas a casa y está Elena, está la niña y muchas cosas por hacer. Y no es de recibo que la gente que está contigo todos los días te vea con malas caras.
–¿Esa ha sido la razón por la cual no se ha visto al Dani Arribas de siempre?
–Era difícil, Llegas a entrenar corriendo, sales de entrenar corriendo. Y el vestuario es para estar, pasar rato, disfrutarlo. Y este año con la seriedad que se ha metido yo lo he perdido porque ibas allí diciendo 'hay que tomárselo muy en serio, hay que hacer esto', todo muy cuadriculado. Y a mí, pues las normas no es que me disgusten, pero me gusta cierta libertad. Y eso lo llevo muy mal.
–¿Ha habido algo fuera, algo que has escuchado, algo que el público haya dicho?
–No, porque si te soy sincero, en La Albuera no he jugado más de 45 minutos como titular este año, así que en casa poco puedes oír. No es lo mismo jugar de inicio y jugarte 60 ó 70 minutos y saber que el entrenador te va a mantener en el campo aunque no te estén saliendo las cosas porque confía en ti, a saber que no estás siendo una de las piezas que él deportivamente considera importante.
–¿En algún momento de la temporada ha hablado con alguien?
–Con Nacho, nos desahogábamos mucho. Era nuestro enlace, por decirlo de alguna manera. Y con él he hablado estas cosas. He llegado al entrenamiento, he entrado al vestuario y del día que tenía, he tenido que decir que no sabía si iba a acabar el entrenamiento porque estaba para meterme en una habitación a oscuras, con un dolor de cabeza que no podía entrenar. Y eso no me había pasado en mi vida.
–¿Nacho le ha ayudado?
–Bueno, me ha escuchado. Yo entre semana las pasaba muy putas, pero el fin de semana era cuando mejor estaba. La cabeza se despeja y ves el fútbol de otra manera. Y en un partido, pues podría haber hecho muchas más cosas que con la cabeza como un bombo entre semana. Y si me hubieran dado la oportunidad de disputar más minutos, pues no te hubieses quedado con lo que pasa en los entrenamientos, sino también con lo que pasa en los partidos. Eso, por desgracia, pues ha pasado poco este año.
–¿Hay un pequeño reproche?
–No, no reprocho nada a Ramsés. Él hace lo que cree mejor y le tengo mucho respeto. Al igual que este año me ha puesto menos, el año pasado cuando fue necesario y cuando fui importante, tiró de mí. No puedo reprochar nada. Pero a nivel personal, si hubiese tenido más minutos posiblemente mi confianza y mi nivel de fútbol, no te digo entre semana, sino los fines de semana hubiera sido mejor. Hay jugadores que han descansado entre semana para poder jugar el fin de semana. Ese jugador no ha entrenado bien o no ha entrenado, y sin embargo el fin de semana sí que ha estado para jugar de titular. A mí el jugar más tiempo titular me habría ayudado a saber en qué nivel estoy.
–¿Haber jugado más habría cambiado esta decisión?
–No, no. Esta decisión la tenía prácticamente tomada. Lo único es que hubiera dejado el fútbol habiendo acabado a buen nivel. No sé en qué nivel he acabado porque prácticamente no he jugado. Me quedo con el nivel de entrenamientos, que ha sido bastante flojete, pero al final lo que cuentan son los partidos.
–No es el cierre que pensaba o soñaba.
–Ni mucho menos. Y sobre todo cuando te vas a jugar a Huelva y ves que en el minuto 90 no sales pero delante de ti entra un compañero que estaba lesionado. Dices 'hostias, algo este año no está yendo bien'.
–Se va un capitán. ¿Ha hablado o le han comentado algún reconocimiento u homenaje?
– No, de hecho tampoco lo he querido nunca. Cuando se acaba, se acaba. Te despides y lo que queda en la memoria es lo que haya pasado en el campo.
–¿Seguirá ligado al club o al fútbol?
–Ahora mismo no quiero saber nada del fútbol, ni de la Segoviana. Me quiero desvincular para estar tranquilo.
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