Ángel Mateos, alcalde de Monsagro, seguía al pie del cañón como miembro de un retén de los servicios de extinción de incendios cuando se acercaba la noche de este martes. Y sus palabras no eran muy alentadoras, «queríamos avanzar todo lo posible para intentar tener esto más controlado cuando llegase la noche y los medios aéreos dejasen de trabajar, pero lo veo complicado. Ha cambiado el aire y el problema ahora es el valle», afirmaba asegurando que esa era la realidad y había que afrontarla, por lo que esperaba una noche complicada.
Publicidad
Mateos reconocía que habían ido llegando más medios a lo largo del día, pero insistía en que «si viniesen más, sería mejor, esto está muy complicado», aseguraba el alcalde de un pueblo cuyos vecinos fueron desalojados en la mañana de este martes por la gran cantidad de humo que había en la localidad, desde que en la tarde del lunes las llamas del incendio forestal desatado en la cercana localidad extremeña de Ladrillar, comenzasen a quemar también la Sierra de Francia.
Noticia Relacionada
El balance de la Junta, pese a las dificultades que la escasa visibilidad planteaba a la hora de realizar mediciones en el terreno afectado, era de al menos 1.000 hectáreas, «Monsagro tiene unas 5.000 hectáreas y se habrá quemado una cuarta parte, así que el cálculo no está desencaminado», lamentaba con tristeza el alcalde, muy preocupado por el cambio del viento y el peligro de que el fuego, que hasta entonces había estado más en las cumbres, bajase de pleno al valle.
La única nota positiva la ponía la previsión meteorológica prevista para la noche del martes y la madrugada del viernes, que «abre una ventana de oportunidad» para la estabilización del incendio. Según informaba la Junta a través de sus redes sociales, se esperaba un descenso de las temperaturas y vientos suaves que permitiesen actuar a los efectivos.
A lo largo de todo el día de este martes, el humo dificultó las tareas de extinción del incendio. La visión de los medios aéreos era muy limitada. Además, el calor tampoco dio tregua y un agente medioambiental de Zamora tuvo que ser atendido por un golpe de calor y dos miembros de una cuadrilla terrestre de Salamanca se vieron afectados por el humo y fueron trasladados al centro de salud, aunque el estado de todos ellos era bueno. También en la parte extremeña del incendio resultó herido un agente forestal.
Publicidad
5.000 hectáreas de extensión tiene el municipio de Monsagro, y se ha quemado, según las primeras estimaciones, una cuarta parte de su territorio.
El pueblo fue desalojado a primera hora de la mañana por la acumulación de humo, pero parecía improbable que las llamas llegasen hasta el municipio, aunque según iba pasando el día las dificultades para controlar el avance de las llamas hicieron crecer la intranquilidad en los retenes y los agentes de la Guardia Civil apostados en el municipio.
«Parecía que hace un rato lo tenían más controlado pero de vez en cuando se vuelven a ver llamas en zonas que antes parecían controladas», afirmaba un agente que señalaba los cuatro o cinco focos del incendio que podía apreciarse desde el centro urbano de Monsagro.
Publicidad
Más sobre el incendio
Silvia G. Rojo
A mediodía de este martes parecía que ya estaba anocheciendo en Monsagro. La humareda que salía de las llamas, a poco más de kilómetro y medio del casco urbano, impedía que brillase el sol, aunque el calor era bastante intenso.
El ir y venir de los helicópteros y de grandes camiones con excavadoras para hacer cortafuegos y evitar así que el fuego se propagase fue incesante durante todo el día, pero, a simple vista, no parecía que la cosa hubiese mejorado mucho a lo largo del día y las palabras del alcalde a ultima hora de este martes, lo confirmaban.
Publicidad
En concreto, en el incendio de Monsagro trabajaron a lo largo del día cuatro técnicos, once agentes medioambientales, siete helicópteros, dos cuadrillas, un avión de coordinación, dos aviones de carga en tierra, dos aviones anfibios, tres cuadrillas helitransportadas, siete autobombas, cuatro cuadrillas de tierra, tres bulldozer, una dotación de bomberos municipales y efectivos desplazados por la Diputación de Salamanca, además un helicóptero de coordinación. Han llegado medios hasta desde Galicia.
Las autoridades ordenaron sobre las 10:30 horas el desalojo preventivo de los vecinos, más de cien, además de los veraneantes. La Guardia Civil comenzó a evacuar a los habitantes de la localidad de la Sierra de Francia mediante llamamientos a través de la megafonía de sus dotaciones, así que decenas de vecinos salieron del término municipal en sus coches particulares. Además, Emergencias fletó un autobús cuya misión fue trasladar a las personas mayores al pabellón Eladio Jiménez de Ciudad Rodrigo. Aunque fue finalmente en la Escuela Hogar Los Sitios, y a raíz de la evolución del incendio, donde pasaron la noche los vecinos que no decidieron irse a casa de algún familiar o amigo.
Publicidad
Noticia Relacionada
El teniente de alcalde, Juan Rodríguez, atendió a los medios poco después de la evacuación, que había sido «complicada». «A mucha gente mayor le cuesta abandonar sus casas de toda la vida sin saber qué va a pasar y se han visto obligadas a hacerlo, no ha habido más remedio, ha sido todo muy rápido», señaló.
Respecto a la cercanía del fuego, al mediodía de este martes aseguraba que «las llamas están relativamente cerca del pueblo. Ahora mismo estarán como a un kilómetro. Las brigadas han hecho un cortafuegos hacia la Peña de Francia y esperemos que no llegue. Es un continuo ir y venir de helicópteros para cargar y descargar pero no sabemos nada más».
0,99€ primer mes
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión
Te puede interesar
Publicidad
Utilizamos “cookies” propias y de terceros para elaborar información estadística y mostrarle publicidad, contenidos y servicios personalizados a través del análisis de su navegación.
Si continúa navegando acepta su uso. ¿Permites el uso de tus datos privados de navegación en este sitio web?. Más información y cambio de configuración.