El Real Valladolid de Cantatore eliminó a la Ponferradina
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Los goles de Torrecilla y Fonseca encauzaron la eliminatoria de la temporada 1985-86José Miguel Ortega
Viernes, 1 de octubre 2021, 07:56
Temporada 1985-86. Ramón Martínez había conseguido convencer a Vicente Cantatore, uno de los más prestigiosos técnicos sudamericanos, para que fichase por el Real Valladolid, iniciando una relación profesional que dejaría una honda huella en la historia blanquivioleta.
Cantatore había hecho campeón a Cobreloa y estaba trabajando con la selección chilena, cuando las dotes de persuasión del secretario técnico vallisoletano le animaron a hacer la maleta, cruzar el charco e iniciar una nueva etapa profesional en el fútbol europeo, en un equipo relativamente modesto de la primera división española.
En la Liga estaba, naturalmente, el objetivo prioritario del club vallisoletano, pero también la Copa era un torneo atractivo para probar a los más jóvenes con vistas a su futura inclusión en el primer equipo. En la primera ronda, el Pucela eliminó a la Cultural Leonesa (0-5 y 5-0) con la contundencia lógica de la diferencia de categoría, pues los blanquivioletas estaban en 1ª y los culturalistas en tercera, división en la que también militaba el siguiente rival de los pupilos de Cantatore, la S.D. Ponferradina.
El choque de ida, disputado el 23 de octubre de 1985, se saldó con victoria apretada del Valladolid, que jugó con un once muy competitivo pero con el freno de mano echado, pensando más en los compromisos ligueros. La Ponfe, motivada ante un adversario de primera y, además, de la misma región, afrontó el choque muy motivada y aguantó bien el dominio territorial de los visitantes, hasta que el 0-1 llegó al marcador en el minuto 41, obra de Fonseca.
Cantatore introdujo los dos cambios entonces permitidos, en el descanso, con una clara intención de hacer buena la ventaja Que habían adquirido y que se aumentó con un segundo tanto, obra de Torrecilla, que no era un goleador, pero que acertó con su remate a batir a Eduardo, el portero berciano. Edra el minuto 52 y la eliminatoria se le ponía muy cuesta arriba a la Ponferradina que, no obstante, tiró de orgullo y buscó el gol de honor que, pese al buen trabajo defensivo de los blanquivioletas, llegó a los 60 minutos, obra de Paquito, que batió al joven Rodri, sustituto aquella tarde del titular Fenoy en la portería vallisoletana.
El colegiado que dirigió el partido fue un ilustre del arbitraje español de aquella época, Raúl García de Loza, que no tuvo complicaciones. Y los equipos formaron con: Eduardo; Javier, Martos, Luis, Ramos; Paquito, Santamarina; Láiz (Tinín 70'), Varela (Carracedo 59'), Eulate y Montes por parte de la S.D. Ponferradina, y: Rodri; Torrecilla, Gail (Sánchez Valles 46'), Andrinúa, Juan Carlos; Duque, López, Eusebio (Martín Sáez 46'), Aracil; Fonseca y Peña.
Era el Valladolid un equipo muy joven y muy bueno, que resolvió definitivamente la eliminatoria copera ganando por 3-0 en el nuevo estadio Zorrilla para centrarse más en la Liga, en la que terminó en un cómodo 10º puesto. No obstante intervino aún en una tercera ronda copera, ante el Rayo Vallecano, que le apeó, y tras el campeonato liguero tomó parte en la Copa de la Liga, donde superó al Albacete en la primera eliminatoria y cayó en la siguiente frente a uno de los grandes, el Atlético de Madrid, por la mínima diferencia. Hubo empate a 3 en el Vicente Calderón y derrota (0-1) en Zorrilla, tomándose el desquite de la final de este torneo el año anterior, cuando los blanquivioletas derrotaron en la final a los rojiblancos.
Aunque en la plantilla había figuras del nivel de Pato Yáñez y Jorge Aravena, Vicente Cantatore tuvo la valentía de apostar por la gente joven que estaba en el filial y que terminaron por ser titulares indiscutibles con el primer equipo. La alineación que presentó aquel día en Ponferrada tenía una media de edad de 21 años…porque la desequilibraba Aracil, que había cumplido 26.
En la plantilla de la 1985-86 solo había dos jugadores que rebasaban la treintena: el portero Carlos Fenoy, con 37, y el capitán Pepe Moré, con 32, de modo que el Valladolid tenía la plantilla más joven de la Liga, con futbolistas de enorme proyección, como Eusebio, Torrecilla, Juan Carlos, Gail, Sánchez Valles, Fonseca, Peña y el cedido Genar Andrinúa, que triunfaron no solo en el Valladolid y en otros equipos del máximo nivel, sino que muchos de ellos llegaron a la selección nacional.
El trabajo de Vicente Cantatore en aquella su primera temporada en Zorrilla fue extraordinario, como el de las otras cinco campañas en las que, en épocas diferentes, militó en las filas del club que más le dio y más le debe en su brillante trayectoria profesional. El técnico chileno prolongó su carrera profesional en otros equipos de aquí y de allá –Sevilla, Rosario Central, Colo-Colo, Tenerife, Sporting de Lisboa, Betis y Sporting de Gijón- hasta que comenzó a disfrutar de su jubilación de Viña del Mar.
Después falleció su esposa y su memoria comenzó a perder referencias, hasta que su hijo se lo trajo a Valladolid con la esperanza de que pudiera despejar la niebla que envolvía sus recuerdos. Lamentablemente, el 15 de enero de 2021, Vicente Cantatore murió a los 85 años de edad. El mundo del fútbol, la ciudad entera, lloró su ausencia.
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