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José María Díaz y A. Álvarez
Palencia
Domingo, 30 de mayo 2021, 07:48
No hay prácticamente nada cerrado. La programación lúdica y cultural del verano se encuentra completamente abierta, condicionada, como todo en estos tiempos de pandemia, ... a la evolución de la incidencia de contagios. Sin embargo, sí que se han dado ya pasos importantes para que la capital palentina pueda recuperar este verano buena parte de su actividad de ocio. La reunión del pasado viernes de la Mesa de Seguridad Covid del Ayuntamiento de Palencia, en la que se adoptaron las primeras medidas para establecer los procedimientos de control y seguridad en todos aquellos espectáculos o actividades que se programen, ha sido un primer paso para ese verano festivo que ya está aquí.
Así, en los próximos días, los bomberos y la Policía Local comenzarán elaborar una planificación de los diferentes espacios con los que cuenta la ciudad para la celebración de eventos festivos y culturales, con el fin de determinar los protocolos que deben seguirse en cada uno de estos lugares, en función del nivel de riesgo en el que se encuentre la capital palentina, que en estos momentos es el tercero, con lo que los aforos deben situarse en el 50%.
Y dado que no hay todavía emplazamientos designados para ninguna actividad, tampoco ha comenzado a cerrarse la contratación de artistas. Sin embargo, sí se cuenta ya con un primer esquema de lo que podrá programarse este verano en Palencia.
Laura Lombraña. Concejala de Cultura y Fiestas
Consciente del impulso que puede resultar para Palencia la celebración del séptimo centenario de la Catedral, la concejal de Cultura y Fiestas, Laura Lombraña, no duda en señalar que gran parte de la programación del Verano Cultural estará vinculada a los actos conmemorativos de la seo. Por ello, la plaza de la Inmaculada se convertirá en escenario de algunas de las actividades más relevantes. En este sentido también explicó que se van a retomar las Rutas Temáticas, que también se centrarán en la Catedral y los tesoros que oculta, que siempre son una sorpresa muy bien valorada por los visitantes.
La principal pregunta que se hacen los palentinos es si habrá conciertos de San Antolín. Y sí, los habrá. Aunque no será, desde luego, como los que venían organizándose antes de la pandemia. No habrá grandes actuaciones en espacios como el Salón o las Huertas del Obispo. Estos lugares están descartados, ya que todos los conciertos serán en espacios acotados, con control de aforo y con butacas numeradas.
El Ayuntamiento baraja para las fiestas patronales (previstas del 28 de agosto al 4 de septiembre) la llegada de artistas de primer nivel, al menos un concierto, de los que se encuentren de gira en esos momentos (finales de agosto-primeros de septiembre), aunque no hay nombres cerrados. «Estamos estudiando ofertas de las empresas, con las bandas y cantantes que están de gira», señala Laura Lombraña, concejal de Fiestas, quien insiste en que todo está abierto aún.
Para San Antolín se espera que puedan organizarse varias actuaciones musicales, aunque tampoco se ha decidido si habrá más de un concierto de carácter nacional o si se recurrirá en mayor medida a los grupos locales.
Esto en San Antolín, porque en el resto del verano esa programación con grupos locales sí que está clara. Serán ellos los protagonistas, como gesto de apoyo del Ayuntamiento, en un momento especialmente difícil. «Vamos a tener conciertos, danza, teatro, circo y vamos contar de forma especial con los grupos locales, porque se lo merecen», manifestó la concejala de Cultura y Fiestas, quien adelantó por ejemplo que sí se quiere recuperar algún programa musical como el ciclo 'La Huerta de las Delicias'.
En julio, se espera poder contar también con algún concierto de relevancia, aunque en formato mediano, de alguna banda que se encuentre de gira, como se quiere hacer también en San Antolín.
Por su parte, los ayuntamientos de la provincia optan por programaciones culturales a lo largo de todo el verano que sustituyen a las fiestas patronales concentradas en unos pocos días. Actividades de pequeño formato, al aire libre, con distancia, mascarilla y aforo reducido marcan la tónica del calendario en un verano más cultural que festivo.
Ni verbenas a altas horas de la noche, ni grandes conciertos, ni 'dj' de moda haciendo girar sus discos. Este verano habrá música, pero sin baile, habrá menos reggaetón y más actividades culturales que, sin invitar a moverse de la silla, animen a disfrutar de las fiestas de los pueblos sin aglomeraciones. Si la cosa no cambia, este verano las fiestas seguirán prohibidas, y las peñas, los encierros y las verbenas, dejarán paso a actividades y espectáculos en pequeño formato, con aforos acotados y controlados, al aire libre y en horario diurno.
En este contexto de reducciones de presupuestos e incertidumbre, la empresa Espectáculos San Millán ha decidido subirse a los escenarios con Palencia Viva, un festival «inventado» cuya programación se presentará oficialmente esta próxima semana, pero que ya adelanta que incluirá 24 conciertos en distintos pueblos de la provincia, entre ellos Soto de Cerrato, Villamuriel, Cervera de Pisuerga, Aguilar de Campoo, Torquemada o Magaz. La empresa avanza también que «algunos de los artistas más grandes de España van a estar girando por la provincia de Palencia». Entre ellos, Antonio Orozco, Antonio José, David Otero, Rulo y la Contrabanda, o Marta Sánchez. «Hemos querido diseñar un festival que sirva como reclamo cultural y como incentivo económico y lo hemos vinculado a promociones que hacen los ayuntamientos y los comercios para darle un empujón a la economía», explica José Antonio San Millán. Con eso y algunos contratos de espectáculos de formato mediano y pequeño «vamos a tratar de sobrevivir este verano», afirma optimista San Millán.
Esta apuesta de las empresas de espectáculos está permitiendo a pueblos como Paredes de Nava organizar un verano que «en otros tiempos habría sido inviable», afirma el concejal de Fiestas de Paredes de Nava, Jacob Nieto, que reconoce que «la pandemia resta posibilidades» pero también está siendo una oportunidad para hacer cosas que, en otro momento, serían económicamente imposibles, porque al no haber fiestas patronales disponen de más presupuesto para estas actividades y porque los promotores arriesgan un poco más. «En realidad son ellos los que arriesgan y se reinventan para sacar adelante las cosas», afirma.
Y el Ayuntamiento de Paredes les ha tendido la mano para organizar «un superverano» y capear así la incertidumbre de unas fiestas patronales que no saben si llegarán a celebrar en el mes de septiembre, porque para eso queda mucho tiempo. «Así, que hemos planteado un verano diferente», asegura Jacob Nieto, que quiere dejar atrás los días grises del verano pasado en el que ni siquiera abrieron las piscinas municipales y apostaron por la prudencia. «Este año toca apostar por la cultura y el turismo y por lo nuestro».
Así, han programado un montón de actividades culturales, musicales y hasta taurinas, marcando la tónica de lo que será el verano en muchos pueblos de la provincia: conciertos gratuitos, monologuistas famosos, mucho teatro de calle, bandas tributo y espectáculos para niños, en un verano que, en muchos casos sustituirá a las fiestas patronales, y en todos, será más cultural que festivo.
A pesar de todo, son muchos los ayuntamientos de la provincia que no se han resignado a cancelar sus fiestas patronales a causa de la pandemia, como ya hicieron en 2020, y han optado por reinventarse para «sacar adelante una programación alternativa de calidad, más pequeña y en horario diurno para no dar pie a aglomeraciones», explica Diego Portón, concejal de Fiestas de Aguilar de Campoo, que ya tiene casi cerradas las Fiestas de San Juan y San Pedro. La idea es que Aguilar no se quede sin fiestas dos años seguidos y de paso «empezar a reactivar la vida y la economía de la localidad y apoyar al sector del espectáculo que necesita trabajar», asegura.
Por ello están trabajando, casi a contrarreloj, en «una programación alternativa a las fiestas patronales» que darán a conocer esta semana y que, entre el 19 y el 29 de junio, incluirá actividades culturales y festivas para todas las edades, tributos musicales, conciertos de la Escuela de Música y de la Banda Municipal, actividades para público infantil y gente joven y mucho deporte. Todo en pequeño formato y al aire libre, en las plazas de la localidad, y con aforos reducidos. A excepción de dos conciertos de formato medio alto que tendrán lugar en el campo de fútbol. «Eso sí, con todo el mundo sentado y con todo controlado y planificado para cumplir con todas las medidas de seguridad», insiste Portón.
Menos claro lo tiene el Ayuntamiento de Guardo, que todavía está cerrando la programación de sus fiestas de San Antonio, en fechas ya inminentes, pendiente de que la situación epidemiológica no lo mande todo al traste. «Lo vamos a cerrar prácticamente la misma semana», asegura la concejal de Cultura, María José García. Hay muchas cosas previstas del viernes 11 al lunes 14 de junio, todo en pequeño formato, al aire libre –en la plaza del Ayuntamiento–, teatro para niños, espectáculos para toda la familia, música en horario de tarde para los más mayores y rozando las diez de la noche para los jóvenes. «Todo con aforos controlados, público sentado y nada de verbenas ni grandes conciertos porque no queremos aglomeraciones». Y «todo pensado para que finalice a las doce de la noche», relata la edil.
«Es cierto que se limita mucho la participación porque todo depende del aforo», reconoce, pero la situación pide cautela y por eso este año en Guardo no han hecho cartelería ni librito de fiestas. «La misma semana se publicará una pequeña guía en redes sociales para que la gente sepa los actos que hay y algún cartel para la gente más mayor», explica.
La Concejalía baraja un presupuesto que se queda entre el 30% y el 40% de un año normal y juega con la baza de que este año es posible contratar con poca antelación, porque, por un lado, hay bastante oferta de cultura y espectáculos, y por otro, hay muchos pueblos que no están haciendo nada.
El Ayuntamiento de Paredes de Nava está tan comprometido con su «superverano» que lo va a salpicar de actividades diversas y está diseñando una oferta alternativa a sus fiestas patronales del Señor y Benditos Novillos, que incluirá hasta toros, asegura Jacob Nieto, concejal de Fiestas.
De hecho, ya están trabajando en la organización de la Feria del Toro Villa de Paredes de Nava, que durante los meses de julio y agosto ofrecerá varios festejos taurinos, como concurso de recortes y corrida de rejones. «Creo que somos el primer pueblo de la provincia de Palencia en recuperar los festejos taurinos», afirma Nieto.
De esta forma también quieren «apostar por la seña de identidad» de la localidad, que todos los meses de septiembre celebra sus fiestas patronales de los Benditos Novillos, en las que, como su nombre indica, lo más importante son los toros. «Queremos que nuestros vecinos tengan este año una feria del toro», manifiesta. Además, han programado la segunda Feria de Títeres en la iglesia de San Juan, que va a contar con artistas «de primera» como Pepe Viyuela o el grupo Mayalde que ha montado este verano un espectáculo de marionetas.
Además, el plato fuerte serán dos conciertos, uno de Antonio José el 30 de julio y otro de David Otero el 14 de agosto que se celebrarán en una plaza de toros portátil de 3.500 localidades, que llenarán según el aforo permitido en el momento y que forman parte del festival Palencia Viva que, en colaboración con la empresa Espectáculos San Millán, tendrá en su cartel a los mejores artistas de España en la provincia.
Lo confirman las empresas de espectáculos que trabajan con una constante incertidumbre sobre la cabeza. «Suena el teléfono, la cosa se está moviendo, que no es poco», afirma Rafa Paniagua, de Señor P Producciones. Pero, a continuación, matiza: «este año tampoco vamos a salvar los muebles», porque los ayuntamientos «quieren invertir su dinero según vaya la pandemia», han reducido los presupuestos para fiestas y espectáculos y se juega con muy poca antelación a la hora de contratar. «No vamos a llegar al 50% de un año normal. Se va a trabajar, pero las cuentas no van a salir», resume.
Además, los ayuntamientos son muy reacios a anunciar sus programas festivos para evitar que vaya gente de fuera y provocar aglomeraciones. «Sobre todo los pueblos más pequeños que cuentan con menos infraestructuras», explica.
Y aunque saben que la cosa se va a reactivar y que los ayuntamientos tienen muchas ganas de hacer cosas, se están viendo obligados a «arriesgar más que nunca» y a trabajar a contrarreloj para tenerlo todo preparado con plazos de solo 15 días. «La previsión es buena pero no se puede cerrar nada con mucha antelación porque se puede cambiar de fase en cualquier momento», explica Paniagua.
Por eso dan por perdido un año más el formato habitual de festejo popular. Lo corrobora José Antonio San Millán, de San Millán Espectáculos al afirmar que «los ayuntamientos tienen muchas ganas de hacer cosas pero no tienen casi nada contratado y no dan tiempo a preparar espectáculos y giras», recalca el promotor.
Así que las empresas del sector se han tenido que replantear formatos y horarios y adaptarse a los presupuestos que manejan los ayuntamientos, que se han reducido a menos de la mitad de lo destinado en años normales, y a las normas que vaya marcando la pandemia y la Junta de Castilla y León.
En un verano en que lo festivo ha sido desplazado por lo cultural, ¿dónde quedan las grandes orquestas? «Muchas se han deshecho», asegura Rafa Paniagua, de Señor P Producciones, que ve imposible la contratación de grandes orquestas este verano. «Qué le podemos prometer a un músico si no sabemos lo que vamos a trabajar... No hay una campaña vendida», explica. Y las que quedan se reinventan para ofrecer espectáculos que se puedan disfrutar sentados, con distancia, mascarilla y comprimidos en una hora y media. «Además, en muchos contratos se incluye la 'cláusula covid', para suspender la actuación si hay problemas y anular la actuación sin coste alguno, con lo que eso supone para el artista «que no percibirá un duro en caso de que se cancele el concierto, aunque no haya sido culpa suya».
Así que muchas orquestas, las que han decidido tirar para adelante, han tenido que reducir su tamaño para minimizar costes, y han optado por rendir tributos a los grandes ídolos de la música, lanzarse a hacer espectáculos a base de bandas sonoras de cine e incluso las hay que hacen musicales infantiles y apuestan por un espectáculo variado para todos los públicos.
José Antonio San Millán lo sabe bien porque tiene dos orquestas, La Fórmula y La Resistencia. La primera con 27 personas, cuatro vehículos, tres trailers y un autobús. «Imposible de sacar», afirma. Así que se lo ha jugado todo a La Resistencia, que como su propio nombre indica ha decidido resistir con una gira de cine y ha programado un espectáculo de bandas sonoras de películas, con distancia y de dos horas.
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