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El rojo es solo un color
La Canaleja ·
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Supongo que no importaremos de China el sistema de palo y tentetieso si se reproduce la pandemiaMe ha impresionado ver imágenes de una cuadrilla de chinos vestidos con un traje de protección blanco, como aquellos tipos que se llevaron a E. T. Era un grupo de guardianes del confinamiento por covid, que palo en mano disuadían a los listillos que querían saltarse el cierre. Así, chinito confinado que se mueve, porrazo que recibe.
Para China y sus sufridos e incontables ciudadanos la situación no es inédita. Llevan toda la vida controlados por el comunismo, un concepto que aquí nos tomamos con frivolidad, y en algunos casos con orgullo, pero del que en muchos países no quieren ni oir hablar por haberlo padecido. Y así en España ser maoísta es raro por su número escaso, pero si encuentras uno lo tomas con naturalidad, que cada uno para sus cuentas que dice mi amigo Javi. Pero en China no es igual y el partido tiene cien millones de afiliados, cantidad suficiente de almas como para controlar y turbar a cualquiera; son dos Españas juntas, para que se hagan a una idea del volumen de gente con una pañoleta roja anudada al cuello.
Entre ese centenar de millones –chino arriba, chino abajo– hay un millón de ellos que son las llamadas abuelas del partido, señoras de edad cuya misión es que se respete el manual del buen comunista y cuyo arma es la delación. Se chivan y ¡ay! de ti. Son una agencia de inteligencia barata y más entrañable que la KGB, la CIA o el Mossad, por poner ejemplos de todos los lados. Y tampoco portan palos como los vigilantes del virus, aunque creo que se gastan mal genio con los descarriados.
Supongo que no importaremos el sistema de palo y tentetieso si se reproduce la pandemia; ni el de las celosas abuelitas chivatas. Y será gracias a que para Yolanda, Irene y compañía el rojo es solo un color que sienta bien en un ideario.
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