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Tragedia en Asia. Más de mil personas murieron este viernes como consecuencia de un terremoto cuyo epicentro se situó en Myanmar (antigua Birmania) y que ... tuvo efectos letales también en Tailandia y China. Cientos de edificaciones quedaron convertidas en escombros. El último balance facilitado en la mañana de este sábado recoge que hay más de 2.000 heridos. Son los que han llegado a los hospitales mientras se busca a centenares de desaparecidos entre las ruinas. La ayuda internacional está en camino y se prevé una situación de crisis a consecuencia del seísmo.
Los expertos aseguran que se trata del peor terremoto en esta zona del Sudeste Asiático en casi 200 años. Un análisis del Gobierno de Estados Unidos basado en la fuerza y profundidad del terremoto en Myanmar calcula que podría haber muchos más muertos y graves pérdidas económicas en las regiones más afectadas.
El temblor de magnitud 7,7 en la escala de Richter golpeó sobre el mediodía hora local -las 6.30 hora española- el centro de la antigua Birmania. El núcleo se situó a 10 kilómetros de profundidad y a apenas 16 de la ciudad de Sagaing, una localidad conocida por ser un importante centro monástico ubicada a menos de 20 kilómetros de Mandalay. Tras este primer temblor se produjo otro de magnitud 6,4 con epicentro en esta misma zona. El líder de la junta militar que gobierna el país, Min Aung Hlaing, invitó a «cualquier país, cualquier organización» a aportar su ayuda, y aseguró que se espera que el número de víctimas mortales aumente. En Myanmar se vinieron abajo decenas de edificios en cinco ciudades y pueblos -Mandalay, Naypyitaw, Pyinmana, Aungban e Inle-, y el temblor también provocó el desplome de dos puentes y dañó una autopista.
Los fuertes terremotos también se dejaron notar en las vecinas China y Tailandia, donde 90 personas permanecen desaparecidas y otras nueve han perdido la vida. Siete fallecidos son obreros que quedaron atrapados tras el derrumbe de un rascacielos en construcción en la capital tailandesa, Bangkok.
En un primer momento el portal de noticias birmano Mizzima informó de al menos 21 personas fallecidas a causa del derrumbe de viviendas, incluidas catorce víctimas provocadas por el colapso de una mezquita en la localidad de Taungoo y cinco niños por el desplome de un monasterio en esta misma ciudad. Asimismo, otras dos personas murieron cuando una mezquita se vino abajo en la universidad de Pyaw Bwe, mientras que en Aung Pan quedó destruido un hotel sin que los equipos de rescate hayan logrado acceder por ahora al inmueble. Además, varios edificios han caído en Mandalay y de momento no hay informaciones sobre víctimas.
Ocho personas fallecieron y se teme que otras estén atrapadas tras el derrumbe de un edificio en construcción en el municipio de Pyi Gyi Tagon, en Mandalay, la segunda ciudad más grande de Myanmar, según declaró un testigo al periódico 'The Guardian'. «Toda la ciudad se ha visto afectada por el terremoto. Los equipos de rescate y los hospitales están desbordados. Nos las arreglamos con los recursos que tenemos en el vecindario», declaró el ciudadano anónimo.
WATCH: Large surface rupture after 7.7-magnitude earthquake hits Myanmar pic.twitter.com/39CiRAvTIW
— BNO News Live (@BNODesk) March 28, 2025
El alcance total del impacto del terremoto sigue siendo incierto y aún se desconoce el paradero de muchos birmanos mientras continúan las operaciones de rescate. El número de muertos y heridos podría aumentar significativamente.
El primer terremoto también se sintió en el norte de Tailandia, a unos 1.000 kilómetros de distancia del epicentro. En la capital, Bangkok, oficinas y comercios fueron rápidamente evacuados ante la potencia del temblor y algunos servicios de metro y tren ligero quedaron suspendidos. El ministro de Defensa tailandés, Phumtham Wechayachai, informó de que 90 personas están desaparecidas.
En Bangkok se registraron daños materiales, incluido el derrumbe de un rascacielos en construcción en el área del mercado de Chatuchak, el más grande del país. El gobernador de la capital confirmó la muerte de nueve personas en la ciudad: siete son trabajadores de la obra de ese inmueble. Continúan las labores de búsqueda. Hasta el momento han sido rescatados siete ciudadanos entre los cascotes, según Associated Press. Las autoridades del país asiático pidieron cautela a la población y que permanezcan en espacios abiertos ante posibles réplicas de este fenómeno sísmico.
El fuerte temblor llegó también a la provincia china de Yunnan, limítrofe con Myanmar, según el Centro de Redes Sísmicas del gigante asiático (CENC), que calibró su magnitud en 7,9. Como hecho curioso, el Institut Cartogràfic i Geològic de Catalunya registró también ondas procedentes del terremoto de Myanmar.
Los seísmos en este país son relativamente habituales. Entre 1930 y 1956, seis temblores de magnitud 7 o superior se registraron en la falla de Sagaing, que recorre de norte a sur el centro de Myanmar. El vertiginoso ritmo de desarrollo de las ciudades birmanas, combinado con unas infraestructuras precarias y una deficiente planificación urbanística, hace que el país sea vulnerable ante los terremotos.
El sistema de salud está saturado, sobre todo en las zonas rurales. Además, Myanmar se encuentra sumida en la inestabilidad desde el golpe militar de febrero de 2021 que desencadenó una sangrienta represión y combates del ejército con grupos étnicos disidentes.
Cuando la tierra empezó a temblar interrumpió por sorpresa la vida de miles de personas. «Lo escuché mientras estaba durmiendo en casa. Corrí en pijama tan lejos como pude para alejarme del edificio», contó a la agencia AFP uno de los afectados, Duangjai, residente de Chiang Mai, una turística ciudad en el norte de Tailandia. Su vecino Sai, de 76 años, salió también corriendo de la tienda donde trabaja. «Es el temblor más fuerte que he sentido en mi vida».
Pero las peores escenas se vivieron en Mandalay, el centro neurálgico de la tragedia. «Fui testigo del derrumbe de un edificio de cinco pisos ante mis ojos», relató un residente. «Salimos corriendo cuando todo empezó a temblar… En mi pueblo todos están en la calle y nadie se atreve a volver a sus casas».
Los equipos de salvamento se enfrentan a arduas labores. Un rescatista dijo que había recuperado al menos 60 cuerpos en monasterios y edificios en Pyinmanar, cerca de la capital, Naypyidaw, y que más personas se encontraban atrapadas bajo los escombros. «Nunca había experimentado algo así antes: parece una ciudad en ruinas», en referencia al pueblo de Amapura, donde una quinta parte de las edificaciones se ha venido abajo. «Hemos recibido llamadas de auxilio de gente atrapada, pero no podemos ayudarla porque no tenemos suficiente mano de obra ni maquinaria para retirar los cascotes. Pero no dejaremos de trabajar».
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