Borrar
Carlos III y la reina consorte Camila Parker Bowles. AFP
Carlos III, con el retrete y el papel higiénico a cuestas

Carlos III, con el retrete y el papel higiénico a cuestas

El círculo más próximo al nuevo monarca y a Camila Parker Bowles descubre las extravagancias de ambos

el norte

Viernes, 16 de septiembre 2022, 13:23

El personal de Clarence House, en su mayor parte despedido con la llegada al trono de Carlos III, es el que mejor conoce al nuevo monarca y algunos ya han comenzado a dar cuenta de las extravagancias del hijo de la Reina Isabel II y su mujer. A esos trabajadores no les pilla de nuevas la «irritabilidad y los berrinches» protagonizados por el 'príncipe mimado', como ellos mismos le bautizaron.

Paul Burrell, ex mayordomo de la Casa Real, protagonizó un documental para Amazon en 2015, y en él dibujaba a un Carlos de Inglaterra «maniático y excéntrico». Burrell no dudó en enumerar las exigencias diarias del nuevo monarca: su pijama se plancha todas las mañanas, los cordones de sus zapatos se alisan con una plancha, el tapón del baño debe estar en cierta posición y la temperatura del agua debe ser tibia y la bañera medio llena. Pero no es solo eso, sino que entre las 100 personas de servicio había personas destinadas cada mañana a prepararle el cepillo de dientes con una pulgada de pasta, como recoge 'ABC'.

Todo lo contrario ocurre con Camilla Parker Bowles, la Reina consorte. Su biógrafa asegura que no es nada excéntrica, sino todo lo contrario, tiene una personalidad encantadora. Es muy accesible, cercana, cálida y divertida. En el documental 'Serving the Royals: Inside the Firm, Burrell habla también de una rutina a la hora de desayunar: el Rey Carlos III toma pan casero, un bol de fruta fresca y jugos de frutas. Donde quiera que viaje, la caja de desayuno va con él. Tiene seis tipos diferentes de miel, algunos mueslis especiales y fruta seca. También insiste en que el queso y las galletas se calienten a cierta temperatura al final de las comidas y hace que su personal tenga una bandeja para calentarlos cerca. Camilla sin embargo, solo come productos orgánicos de los que ellos mismos cultivan en su jardín en Clarence House. Tal es su obsesión que el Rey creó su propia marca Duchy Organics, en 1990.

La extravagancia más sonada de Carlos III es que no solo viaja con la caja de desayuno sino que, en algunas ocasiones, cuando la estancia se va a prolongar, manda que le envíen su cama, algún mueble, incluso algún cuadro, ¡y se lleva su propio inodoro y papel higiénico Kleenex Velvet!. Manías fuera de lo común que han llevado a algunos a asegurar que el Rey Carlos III tiene un TOC ( trastorno obsesivo-compulsivo), algo sobre lo que Buckingham no quiere pronunciarse. Dicen que solo endulza su actitud cuando su esposa Camilla le fulmina con la mirada.

Eso sí, Carlos III es un intelectual al que le gusta leer filosofía y poesía y un apasionado de la jardinería, que habla con sus plantas. Ella, a diferencia de él, tuvo claro siempre que quería casarse con un hombre de clase alta, tener perros, hijos y viajar. Se mantiene en forma caminando, es forofa de 'Strictly, Come Dancing' ( la versión británica de 'Mira quien Baila'), donde apareció en la final de 2020, para confesar a los espectadores quien era su pareja favorita.

El único vicio confesable de Camila era fumar pero como su marido lo odiaba recurrió a la ayuda del gurú de la salud Mosaraf Ali y consiguió dejarlo.

Ambos tienen dos preocupaciones: ella está obsesionada con las arrugas y para ello se ha puesto en manos de Barbara Daly, una de las mejores especialistas en estética del Reino Unido. Y él, retiene líquidos, sobre todo en las manos y los pies, a los que se refiere en tono jocoso como salchichas.

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

elnortedecastilla Carlos III, con el retrete y el papel higiénico a cuestas