

Secciones
Servicios
Destacamos
Cuando un partido tiene el resultado definido de antemano y la capacidad de sorpresa es auténticamente ínfima lo normal es que el juego se resienta y las jugadoras de uno y otro equipo actúen más por inercia que por motivación, capacidad o ambición.
Aula Alimentos de Valladolid
(15+14), Lulu Guerra (9 paradas); Eli Cesáreo (10), Bea Puertas, O'Mullony (5, 1 de penalti), María Glez. Niño, Mónica, Elena Cuadrado (4) –siete inicial–, Carmen (3), Melina (3), Ángela (1), Bolling, Teresa (1), Ana Viloria (5)
29
-
21
Canyamelar Valencia
(10+11) Amparo (9 paradas), Alicia Irena (7), marina (4, 1 de penalti), Estefanía (2), Nagore (2), Judith (2, 1 de penalti), Helena Martín (4, 1 de penalti) –siete inicial–, Silvia, Mendía y Maelys.
Parciales cada cinco minutos: 2-2, 5-4, 6-4, 8-6, 12-9, 15-10, 17-11, 19-13, 21-17, 23-17, 22-19 y 29-21.
Árbitros: Alejandro Núñez y Jorge Rodríguez.
Incidencias: Partido disputado en Huerta del Rey ante apenas 300 espectadores.Se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento de Ireide Martín, jugadora cadete del BM Muskiz (Bilbao).
Y eso es lo que ocurrió ayer en Huerta del Rey entre el Aula Alimentos de Valladolid y el Canyamelar Valencia, y parece que el público también lo intuyó porque el coliseo vallisoletana presentó una de las entradas más pobres de la temporada, quizás también debido al carnaval y las excelentes temperaturas. Las levantinas han superado sus problemas económicos y eludido la sanción federativa, pero están tocadas anímicamente como para hacer frente a las dificultades que supone un equipo como el Aula en su cancha. Y por contra, las jugadoras de Miguel Ángel Peñas también eran conscientes desde el vestuario del trámite que suponía la visita de las levantinas dada la superioridad de las vallisoletanas incluso simplemente numérica. Porque el Canyamelar se presentó en Huerta del Rey con únicamente nueve jugadoras de campo –y dos de ellas solo saltaron en los últimos minutos de partido– por lo que apenas tenían relevos y eso es un suicidio ante uno de los equipos que más corre de la liga, que basa gran parte de su éxito en los contragolpes.
Y a pesar de todo, el Canyamelar ofreció resistencia mientras le aguantó el fuelle. Susana Pareja ha conformado un equipo que juega un buen balonmano, que sabe lo que tiene que hacer y lo hace, que busca las mejores opciones y que cuenta con una primera línea importantes como Alicia Irene (5), Marina (7), Mendía (18) o la gigante Nagore (14) que mantuvieron el marcador ajustado con buenas acciones de equipo, con cambios de juego que desarbolaban la defensa local. Cierto es que las locales, sin la mentalización y tensión necesarias cometían errores y desidias defensivas que facilitaban el ataque levantino.
De esta forma se explica el marcador de empate (8-8) cuando se alcanzaba el minuto 21 de partido. Peñas cambió su defensa, colocó a Elena Cuadrado en la derecha para frenar a Martina y a partir de ahí el Canyamelar comenzó a desangrarse. La desconexión de la primera línea y cada error en los lanzamientos, con las paradas de Lulu se convirtieron en contragolpes directos o de segunda oleada que fueron elevando el marcador hasta el 15-10 con el que se llegó al descanso.
El Aula, que había estado espeso en ataque, buscando opciones imposibles en lugar de circular más el balón, solo encontraba soluciones cuando se decidía a llegar a los extremos, con una eficaz Ana Viloria.
Tras el paso por el vestuario se pudo comprobar la intensidad que iban a ofrecer las levantinas en un calentamiento de charla por parejas. Y eso que el Aula sufrió la lesión de Ángela, fundamental en el centro de la defensa, con una torcedura de tobillo recién comenzada la segunda mitad. El Canyamelar movía bien el balón, pero ya no encontraba los huecos de la primera parte y cuando perdía el balón o lanzaban fuera ahí aparecía Lulu con sus pases preciosos y precisos para que Eli engordase su marcador. Así, el Aula no tenía que esforzarse en plantear una jugada en ataque estático y cobraba ventaja únicamente con el esfuerzo de dos jugadoras. Yen su caso, Teresa organizaba el contragolpe para sorprender a la defensa valenciana antes de que pudiese organizar sus posiciones.
Con el marcador asegurado y con la evidente superioridad la relajación, los errores y la falta de concentración provocaban pequeños altibajos que las levantinas aprovechaban para reducir levemente las diferencias. La lesión de Lulu, con un tirón en el muslo, colocó a Carmen en la portería quizás en los únicos momentos de peligro de todo el partido, cuando debido a una doble exclusión de Elena Cuadrado y Eli Cesáreo, el Aula se quedó con cuatro jugadoras de campo. Pero el Canyamelar ya no estaba para proezas y las de Miguel Ángel Peñas tampoco estaban dispuestas a que la remota sorpresa saltase en Huerta del Rey. Solventaron la situación con un parcial de 1-1 que mantenía la cómoda ventaja e iniciaba el declive total de las valencianas.
Los últimos minutos sirvieron para aumentar la ventaja y para el debut en la Liga Iberdrola de la joven juvenil Claudia Fernández, que incluso estuvo a punto de estrenar su casillero de goles.
El próximo sábado no será tan fácil para el Aula en la pista del Prosetecnisa BM Zuazo.
Únicamente el resultado podía tener satisfecho a Miguel Ángel Peñas. Su equipo no había jugado ni mucho menos un buen partido y encima dos de sus jugadoras clave como la extremo diestra Ángela Nieto y la guardameta Lulu Guerra tuvieron que abandonar la cancha de juego lesionadas. «Siempre estos equipos de la parte baja nos los ponen difícil, nos cuesta ganar estos partidos y durante muchos minutos hemos sido incapaces de tomar una clara ventaja», comentaba el técnico vallisoletano. Y es que según Peñas, «es complicado conseguir que las jugadoras salgan mentalizadas, con la concentración necesaria cuando nos enfrentamos a equipos, en teoría, menos fuertes. Hemos tenido momentos en los que hemos sufrido, pero también es verdad que hemos sabido resolverlos», argumentaba el técnico.
También comentó que la falta de concentración «nos lleva a no hacer lo que tenemos ensayado, a intentar acciones con poco criterio y eso nos lleva a sufrir». Igualmente, el técnico achacaba esta situación sobre el parque al escaso entrenamiento entre semana. «Entre lesionadas y convocadas con la selección apenas hemos podido entrenar un día todo el equipo disponible. Hemos tenido que echar mano de juveniles y cadetes, pero esto es algo que tenemos que aceptar porque nos ocurrirá más veces y no vale como excusa», afirmaba el técnico vallisoletano.
Sobre la enfermería del Aula, que cada vez tiene más inquilinas, Peñas casi no quería ni mentarlo. «Elena Talavera todavía necesita unas semanas, Cecilia ya empieza a entrenar, Cristina podrá jugar la próxima jornada, Ángela tiene el tobillo inflamado y Lulu, un tirón, y esperemos que no haya nada más...».
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.