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Botella de 'Colorado', entre viñedos. Fotografías Javier Sanz Viticultor
El despertar de la 'Cenicienta' para el vino 'Colorado'
ESPECIAL VINOS 2022

El despertar de la 'Cenicienta' para el vino 'Colorado'

Javier Sanz Viticultor apuesta por la recuperación de variedades autóctonas o casi extinguidas

el norte

Miércoles, 14 de diciembre 2022, 22:08

Tradición en la viticultura, meticuloso trabajo en campo y viñedos familiares propios. Estas son las bases sobre las que se sustenta Javier Sanz Viticultor, una bodega familiar que va ya por la quinta generación de viticultores que durante más de 150 años han continuado la tradición en el corazón de la DOP Rueda.

Javier Sanz Viticultor cuenta con 104 hectáreas de viñedos en propiedad, lo que permite controlar todo el desarrollo de las vides con el fin de intervenir lo mínimo posible en el proceso de elaboración.

Entre estos viñedos se encuentran verdaderos tesoros de la viticultura. Es el caso del viñedo prefiloxérico de 'El Pago de Saltamontes'. Registrado en 1863, cuenta con 2,27 hectáreas de verdejo supervivientes a la filoxera, entre las que se encuentra una insólita cepa tinta, de genética desconocida, que Javier Sanz ha recuperado por su originalidad y solo se encuentra hoy en sus viñedos. 'Cenicienta', así se denomina a esta variedad que el viticultor ha 'despertado' para uno de sus vinos con edición limitada: 'Colorado'.

La frescura, complejidad y equilibrio de los vinos de Javier Sanz es el resultado de la personalidad de un territorio, una bodega y una tradición. Y no solo hablamos de verdejos, también son destacables sus vinos tintos como el Paraje La Encina, elaborado al 100% con uvas de la variedad bruñal.

Orden Tercera, un lugar de encuentro

No solo de vino vive el hombre, pero este ha servido también como nexo de unión entre Javier Sanz y la iglesia de la Orden Tercera, un espacio resucitado e ideado por el bodeguero a través de su bodega para crear eventos exclusivos en un lugar diferente. La iglesia de la Orden Tercera de San Francisco de La Seca fue construida en 1728 por los hermanos franciscanos.

Desacralizada en los 70, durante décadas, el olvido hizo que se fuese degradando hasta acabar en ruinas. En 2012, Javier Sanz la adquiere para hacerla renacer con la misma esencia: ser centro de reunión y de nuevas uniones, lugar familiar y de evolución vital.

Interior de la recuperada iglesia del siglo XVIII.

Con una ubicación ideal a poco más de 30 minutos de Valladolid, a menos de 20 minutos de Tordesillas y Medina del Campo, y a menos de dos horas de Madrid, tanto sus jardines exteriores como toda su zona interior, lo convierten en el lugar idóneo para celebraciones especiales.

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