Consulta la portada del periódico en papel
Imagen del accidente ocurrido en Torre del Bierzo, para el no había ambulancias con médico. Alberto Mingueza
Opinión

A falta de médico, fiar el socorro al ángel de la guarda

Con vacantes estructurales en las ambulancias de Emergencias, un chaval de 17 años salvó la vida en El Bierzo porque pasaba por el lugar del accidente un especialista en cuidados intensivos

Susana Escribano

Valladolid

Sábado, 27 de julio 2024, 18:04

A falta de médicos, se puede rezar para que aparezca un ángel de la guarda con fonendo en lugar de alas. ¿Le parece un sinsentido? Pues es lo que ocurrió en un accidente de tráfico en los alrededores de Ponferrada. Y podría haber pasado hace ... unos días en, al menos, tres provincias de Castilla y León (Valladolid, León y Burgos) donde la falta de doctores sumía en una situación muy precaria, bajo mínimos, la atención de emergencias.

Publicidad

No es cosa del verano y las vacaciones, es una situación que el servicio sanitario de emergencias de la Junta de Castilla y León arrastra desde hace tiempo, con plazas sin cubrir que obligan a suprimir libranzas y a desplazar especialistas a bases que están a 200 kilómetros de la suya para recoser cuadrantes. Todo esto cuajó el fin de semana en una tormenta perfecta, en la que a un chaval de 17 años y a su familia les tocó la LOTERIA. Con mayúsculas.

No puede calificarse de otra manera que las ambulancias de emergencias que deben atender una urgencia grave carezcan de médico y pase por la zona en ese momento un especialista que trabaja a diario en una Unidad de Cuidados Intensivos. Lo que ocurre es que la atención sanitaria no debería fiarse a la suerte de lo que depare el destino. Para eso está la gestión, que en este caso queda hecha trizas por el relato de lo que sucedió en ese accidente.

Jornada de fin de semana en la A-6. Se produce un choque frontal entre dos coches a la altura de Torre del Bierzo, cerca de Ponferrada, en el que resultan heridas tres mujeres y el chaval de 17 años. La ambulancia con médico que debía socorrer, al menos, al accidentado más grave (el joven), carecía de doctor ese día. El anterior taparon el hueco con un facultativo al que obligaron a acudir desde Palencia al Bierzo.Le iba a dar el relevo otro obligado desde León, que estaba de baja. Ahí quedó el hueco. Ambulancia sin médico. El helicóptero con base en Salamanca no tenía combustible. Había atendido otra urgencia. Así las cosas, el plan ante una emergencia era que la ambulancia de Villafranca del Bierzo fuera primero a por un doctor a las Urgencias del Hospital de Ponferrada. Eso suponía más de 30 minutos en tiempo de respuesta.

Publicidad

Newsletter

A veces se alinean los astros, aparece un ángel de la guarda o el destino hace un guiño a la vida. Llámenlo como quieran. Con ese panorama tan negro, pasaba por el lugar del accidente un intensivista que pudo reanimar al joven, en parada cardiorrespiratoria, atenderle durante todo el rato que tardó en llegar la ambulancia (que fue tiempo) y acompañar en ella al accidentado, que ese día volvió a nacer. Ojalá se recupere pronto y si estudia Estadística podrá cifrar las probabilidades que hay de que coincidan un accidente con una persona en parada y un médico especialista en cuidados intensivos que casualmente pasaba por allí.

La cuestión es que no se puede depender de la casualidad. El personal de Emergencias incide en que en otras autonomías ofrecen mejores condiciones laborales y más estabilidad.Y eso es gestión por parte de la Consejería de Sanidad, departamento desde el que quizá ya hayan pedido disculpas a la familia del joven.

Publicidad

El consejero Alejandro Vázquez conversa con el presidente Mañueco en las Cortes. Leticia Pérez-Ical

La asistencia sanitaria en Castilla y León tiene muchas cosas buenas, pero también arrastra desafíos tremendos desde hace años, sin encarar por el coste político que supone hacerlo o maquillados con medio parches. Si las plazas de difícil cobertura hace un tiempo se limitaban a los médicos de pueblos alejados, ahora se han extendido por todo el mapa rural, con incursiones en especialidades de hospitales como el de Ponferrada, Aranda, Ávila o Soria.

A la vista está que encajan en esa etiqueta también los médicos de Emergencias. Solucionarlo implica priorizar y plantear incentivos para atraer profesionales. Se llama gestión. Podemos aprobar una ley de blindaje de los servicios públicos que diga que no se cerrarán consultorios. Se tramita en las Cortes, impulsada por el PP.

Publicidad

Saldrá aprobada, casi con toda seguridad, y será papel oficial, pero si no se contratan sanitarios... Puro humo.

Este contenido es exclusivo para suscriptores

0,99€ primer mes

Publicidad