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COCINANDO EN MI PUEBLO
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COCINANDO EN MI PUEBLO
Sigue paso a paso la receta de la sopa de chichurro de CigalesFloren Caballero Prieto lleva en la sangre (y nunca mejor dicho), el arte de hacer morcillas. Este cigaleño orgulloso de su pueblo, empezó a elaborar ... este suculento manjar con tan sólo 15 años. Aprendió de la mejor en lo suyo, de su tía Maruja, que fundó la empresa 'Morcillas Maruja' en 1967. Sus inconfundibles, especiales y especiadas morcillas son muy demandadas en toda España. Hoy, este carnicero ha dejado por un rato de destazar y picar carne y nos invita a su casa, donde va a cocinar uno de los platos más típicos de su pueblo, el chichurro. Se trata de una sopa típica de época de matanza, que se cocinaba aprovechando el caldo de cocción de las morcillas. «Es un plato muy tradicional en muchos pueblos de Castilla y que en Cigales se ha mantenido. Le gusta mucho a la gente. A mí me enseñó a hacerlo mi compañera Amelia, en la carnicería de mi tía, y cada vez que lo cocino, siempre me acuerdo de ellas dos», cuenta nuestro protagonista de hoy.
Este delicioso y matancero manjar requiere de los siguientes ingredientes:
• ½ kg aproximadamente de mondongo (Pasta de hacer morcilla)
• Manteca de cerdo
• Especias varias al gusto
• Sangre de cerdo
• Agua
• Sal gorda
Floren se arremanga y se dispone al cocinado.
1. En una sartén echa la manteca y la pone al fuego para que se vaya fundiendo. Una vez que está líquida, se echan las diferentes especias. Él lo hace a ojo y con una mezcla secreta que no quiere desvelar. Es secreto profesional. «Se pueden echar diferentes especias, como comino, pimentón…. Al gusto de cada uno. Yo cuando lo elaboro para la carnicería, lo hago en tandas de 14 litros y la medida que uso, son mis puños. Para hacerlo en casa… habrá que escatimar un poco más las especias», dice entre risas.
2. Por otro lado, pone a hervir una cazuela con agua. Cuando llega a ebullición echa el mondongo. «Antiguamente, cuando se cocían las morcillas, siempre alguna se reventaba y soltaba el jugo al agua. Así, de un calducho, se hacía una buena sopa. Ahora, como esta tarea ya no se suele hacer en casa, lo que hacemos es emplear el relleno que nosotros preparamos para las morcillas y lo echamos al agua hirviendo», explica.
3. Cuando el sofrito de la manteca con las especias está listo, se echa todo a la cazuela donde está el agua hirviendo con la pasta de morcilla.
4. Una vez que ya está toda la mezcla en la cazuela, se añade un poquito de sal gorda y un cazo de sangre de cerdo. «Se da unas vueltas en el fuego y estaría listo para tomar», anima este cocinero cigaleño. «Hay que consumirlo enseguida. Una vez hecho, dura dos días como máximo», advierte.
Antaño este manjar se cocinaba en las casas cuando se mataba al cerdo. Ahora, como se ha perdido la costumbre, él lo elabora en la carnicería, para que sus vecinos puedan seguir disfrutándolo. «Lo hago por tandas y hay semanas que llego a hacer unos 60 litros. Sólo lo hago en los meses de frío, de noviembre a febrero. El chichurro es mejor que el aguardiente para entrar en calor», bromea Floren, quien echa de menos la fiesta familiar que hace años suponía la matanza del cerdo. «Para las familias era todo un acontecimiento. En mi caso, al trabajar en la carnicería de mi tía, matábamos entre 8 y 10 cochinos al día. Maruja fue una visionaria. Empezó vendiendo diferentes productos con un carro por las calles, luego puso un local en el que vendía carne y salchichas. Fue una vecina quien la animó a hacer morcillas. Era valiente y muy trabajadora y se desplazaba por los pueblos en sidecar. Hoy ya está mi hijo en el negocio, la tercera generación y aquí seguimos con el secreto de sus morcillas y su chichurro. Mi tía Maruja estaría muy contenta de ver que la tradición continúa», concluye mientras degusta su sopa de matanza bien calentita.
¿A qué tiene una pinta deliciosa? Pues lo cierto es que tiene un sabor muy especial y suculento, de los que te retrotraen a la época de infancia y te hace recordar las fiestas familiares entorno aun cerdo chamuscado. ¿Te animas a participar en esta sección cocinándonos tu plato tradicional favorito? Ya hemos aprendido a elaborar orejas de carnaval en Torrelobatón, buñuelos de viento en Wamba, un riquísimo licor-café en Mota del Marqués, unas exquisitas setas con patatas en Mucientes y unas especialísimas pastas piturracios en Villanubla. Esperamos tus aportaciones en los comentarios de esta noticia. Y ya sabes que en la sección 'Cocinando en mi pueblo', encontrarás preciosas historias y tradiciones de la cocina de nuestros pueblos. ¡Leénos!
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