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'Tono' Valverde (primero por la izquierda) supo atraer el interés por Doñana, entre otros, del príncipe Juan Carlos de Borbón (derecha).
El verdadero Oeste patrio
CULTURA

El verdadero Oeste patrio

'Todo era nuevo y salvaje' sitúa en el actual parque nacional un escenario de 'western' fílmico Una novela histórica relata la epopeya del vallisoletano José Antonio Valverde por salvar Doñana de su explotación agraria y cinegética

ANTONIO CORBILLÓN

Lunes, 10 de octubre 2011, 03:09

A pesar de los 'espagueti western' de la otra punta de Andalucía, la conquista del verdadero oeste español se intentó en Doñana y solo la pudo parar un vallisoletano de salud quebradiza llamado Jose Antonio 'Tono' Valverde. De la historia real del parque onubense, que ahora es ejemplo del conservacionismo español, se sabe poco más que la lucha por salvar a los últimos linces. Para recuperar una parte de su épica, el periodista Jorge Molina ha publicado 'Doñana, todo era nuevo y salvaje' (Fundación Lara). Un texto que narra los extraordinarios hechos que vivió aquella porción de tierra del bajo Guadalquivir entre 1940 y 1970 y que tienen como hilo conductor y protagonista a 'Tono' Valverde: el padre de Doñana.

Criado en la marisma sevillana, Molina (Huelva, 1964) ha ideado su propio género literario para contar aquella aventura de clases altas, colonizadores agrarios, jornaleros explotados y ecologistas de nuevo cuño. «No sé si es una novela periodística o periodismo novelado -explica Jorge Molina-. Pero lo cierto es que la historia del parque se ha contado de forma parcial y hay muchísimas cosas que no se saben. En mi obra, muchas conversaciones ocurrieron realmente».

Así, en 'Doñana, todo era nuevo y salvaje' se cuentan dos apasionantes epopeyas que pocos conocen. Por un lado, el intento de desecar y llenar de arrozales (con el uso de camellos de tiro si era necesario) miles de hectáreas, gracias al esfuerzo de otros tantos millares de jornaleros que trabajaron en condiciones infrahumanas. Por otro, la llegada de José Antonio Valverde (Valladolid, 1926-Sevilla, 2003), un enamorado de los pájaros en aquella España que ignoraba lo que era el medio ambiente. Molina enfoca su relato con «un abordaje coral sobre la vida de unos y otros», para conformar un puzle que sabe a barro y sangre humana en los arrozales. Mientras, de forma paralela, se libra la eterna rueda de la vida salvaje animal.

Y el 'padre Doñana', el vallisoletano Valverde, es el «combustible» sobre el que gira toda la historia. Cuando él llegó por primera vez a la zona a principios de los cincuenta, se pagaba el lince muerto a 15 pesetas porque era una alimaña que interfería en su destino cinegético, coto de la 'jet' española. Valverde, curtido en el amor a los pájaros en las riberas del Pisuerga y del Duero, acabaría enseñando cetrería a alumnos aventajados como Félix Rodríguez de la Fuente (la mítica imagen del halcón posándose en subrazo fue posible porque 'Tono' preparó al animal). Eso sería muchos años después, cuando empezó a sentar la cátedra que aprendió salvando Doñana de la depredación humana.

«Si el proyecto agrario era un empeño de locos, la creación de un parque ambiental lo era todavía más» -reflexiona el autor-. En aquella España no existía la palabra ecologismo, ni siquiera había facultad de Biología. Entre las varias docenas de personajes que transitan por el relato figuran desde Francisco Franco a Alfonso XIII (así como su nieto y actual rey Juan Carlos I), el príncipe de Gales (Eduardo VIII), todo el 'quién es quién' de los empresarios del franquismo y una cifra similar de naturalistas, en un equilibrio imposible aunque, finalmente, estos últimos se llevaron el 'lince al agua'.

En este ambiente, la obsesión de Valverde encontró 'cooperadores necesarios' pasa sacar adelante su empeño, como el salmantino Francisco Bernis, otro 'loco' de los pájaros, y con el que fundó en 1954 la ya mítica SEO (Sociedad Española de Ornitología). Un Bernis que fue a morir el mismo año que Valverde tras una larga vida (87 años) entregados a la conservación. «'Tono' Valverde hizo todo lo necesario para conseguir aquello -recuerda Molina-. Desde dejarse ganar al bridge por la tía del actual rey Don Juan Carlos hasta camelarse a todo tipo de personajes influyentes a cambio de favores». Favores de los que hoy se benefician las miles de hectáreas liberadas de la explotación de seres humanos y animales.

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