Secciones
Servicios
Destacamos
V. BORDA
Lunes, 5 de septiembre 2011, 04:01
Menudo fin de semana del Cuatro Rayas Valladolid. Después de una pretemporada plácida, la disputa del torneo Wild Card ha dejado al equipo vallisoletano con las vergüenzas al aire. Demasiadas carencias que han quedado retratadas en un fin de semana para olvidar. En su descarga, el equipo ha notado mucho las bajas de Perales, Nikcevic y Joli, que ayer no jugó ante sus compatriotas.
Enfrente, un Dunkerque galo que dio una lección de balonmano. Los franceses demostraron que con una gran intensidad física tanto en ataque como en su 3-2-1 defensivo, una telaraña que enredó una y otra vez a los de Pastor, no hace falta medir dos metros para jugar al balonmano. Pequeños y matones. Soberbios.
El Cuatro Rayas dejó patente que tiene uno cuantos talones de Aquiles. El primero, una peliaguda falta de lanzamiento exterior. El segundo, la ausencia de un pivote que aporte algo de lo que daba a este equipo Edu Fernández. El tercero, la desconexión serbia. En este torneo, el equipo ha pagado los errores y la mala dirección de Cutura. Krivokapic, por el contrario, ha salvado la papeleta en esta ocasión. Si a esto le sumamos la empanada de Gurbindo durante toda la competición y la falta de acierto desde los extremos, el cuadro que queda es desolador. Pastor tiene mucho trabajo para sacar partido a un equipo que parece ir muy justo en estos momentos.
De salida, hasta el empate a dos, todo iba bien. Pero el equipo galo pegó un tirón que dejó el partido sentenciado al cuarto de hora del mismo. Con el zurdo Soudry en plan estelar -el lateral derecho titular, Bosquet, estaba ausente al lesionarse frente al Rhein-Neckar Löwen-, le endosaron un parcial de 0-9 que fue letal.
El ataque amarillo se estrelló contra el dinámico 3-2-1 de los galos. Soudry, que supera por poco el 1,80 de altura, se dedicó a machacar a Sierra, que no lo hizo nada mal, durante ese tramo del choque. La defensa era incapaz de anular al habilidoso zurdo, que suele actuar más de extremo. Con 2-11 y cinco dianas de Soudry, las cosas pintaban mal. Muy mal.
Pastor lo intentó todo. Cambió a un 6-0 defensivo y al menos la sangría no fue a más. A trancas y barrancas se mantuvo el intercambio de goles hasta el 9-16 con el que se llegó al final de los primeros treinta minutos de juego.
Acercamiento
En el arranque de la segunda mitad, el Cuatro Rayas endosó un 3-0 de parcial que hizo pensar en que había posibilidades (12-16). Nada más lejos de la realidad. Dos errores seguidos de Cutura impidieron que el equipo redujese más esa diferencia. Los fallos españoles fueron respondidos con goles por los galos y la crisis la desactivaron a las primera de cambio.
El equipo vallisoletano volvió a colocarse a cuatro dianas de los franceses en el minuto 44 (18-22). Había tiempo, pero una total falta de ideas. El Dunkerque se dedicó a nadar y guardar la ropa. La diferencia bailó hasta el final entre los cuatro y cinco goles. Al final, 23-27 para un equipo francés muy superior.
Como castigo, el Cuatro Rayas entrara en competición en la Copa EHF en la segunda ronda. Será el segundo fin de semana de octubre en el campo del Elverum de Rambo.
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.