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Anuncio del Consejo Regulador de la DO Ribera del Duero, colgado en un edificio de Times Square, de Nueva York. :: EL NORTE
Del Duero al fin del mundo
CASTILLA Y LEÓN

Del Duero al fin del mundo

Los vinos de la Ribera pueden encontrarse en cien países de los cinco continentes

AGAPITO OJOSNEGROS

Domingo, 31 de julio 2011, 12:11

Aunque queda camino por recorrer -así lo reconocía en la última cumbre de Ribera del Duero 'Fine Wine 2010' el máximo responsable de Vega Sicilia, Pablo Álvarez-, lo cierto es que la Denominación de Origen, en su corta vida, ha tendido ya importantes puentes con los que está llegando a todos los rincones del mundo. La lista de países en los que se puede beber vinos de Ribera se resume en un número: el cinco, el mismo que continentes alberga el planeta.

En la vieja Europa se pueden catar en países como Finlandia, Chipre, Albania, Polonia o las Islas del Canal; en el Nuevo Mundo, en los Estados Unidos, Canadá, México, Belice, Nicaragua, Costa Rica, en las Islas del Caribe, Brasil, Ecuador o Argentina. Y así hasta superar la cifra de cien naciones, entre las que también se encuentran Senegal, Cabo Verde, Kenia, Guinea, Nueva Zelanda, Australia, Corea, Vietnam, Camboya, Jordania, Catar, la India, Japón o Mongolia.

De Nueva York a Shanghái

El Grupo Matarromera acaba de abrir sus dos primeras filiales en el extranjero, una en los Estados Unidos con sede en Nueva York, y la segunda en China, con sede en Shanghái. En territorio chino han desembarcado con los vinos que elaboran en sus siete bodegas, tres de ellas en la Ribera. Su oficina de Shanghái está atendida por dos personas, un nativo y otro español, quienes gestionan las relaciones comerciales en el país supervisados desde España. El principal problema con China es la burocracia, «pero es algo a lo que tenemos que adaptarnos», explican desde el grupo. Por ello, una de sus máximas es la flexibilidad, ajustarse «a las exigencias, y sobre todo, a los gustos de los chinos, partiendo de la base de que el vino español allí es poco conocido».

Etiquetado en japonés

Ubicada en la pedanía peñafielense de Padilla de Duero, la bodega Qumrán llegó a Tokio en septiembre de la mano del Instituto del Comercio Exterior (Icex) y de la Cámara de Comercio de La Coruña. Tras superar una rigurosa cata de sus vinos crianza y roble en el hotel New Otani, así como la maraña burocrática que exige un etiquetado especial -la contraetiqueta ha de ir en japonés-, los vinos de Qumrán debieron someterse también a analíticas para descartar la presencia de sustancias prohibidas en el país asiático.

Las decisiones de las importadoras también ralentizan el proceso, pues están muy jerarquizadas y no se precipitan, lo analizan todo, y además valoran muchísimo el honor y la palabra. Pero en tiempo récord, menos de cuatro meses, estos caldos ya están a disposición de los japoneses, algo nada fácil pues ese mercado, según la bodega, «toma referencia del estadounidense, donde prima el juicio de Robert Parker. Nuestros vinos no cuentan con una crítica de este prescriptor, por eso el hecho de habernos elegido es sinónimo de que nuestra calidad convence, con o sin Parker».

Emirato de Dubái

Un poco más cerca, en el Emirato de Dubái, se encuentra el Burj Al Arab (Torre Arábica), el único hotel del mundo de siete estrellas. Pues en este establecimiento digno de 'Las mil y una noches' se sirve un Ribera del Duero como vino de la casa: La Planta, un tinto joven con seis meses de barrica elaborado en Quintanilla de Onésimo por Arzuaga Navarro. Pero además, en breve, el Arzuaga Reserva 2001 se incorporará a la carta de vinos del hotel, una de las más importantes del planeta.

Al Nuevo Mundo

Como explica el importador de Pagos del Rey, Mikel San Sebastián, afincado en México DF, Centroamérica es un mercado pequeño en el que destacan Panamá y Costa Rica. En otros países como Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Honduras, el consumo de vino es muy bajo, y «el poco turismo que hay en esos cuatro países es americano de playa, cervecero». A la hora de reconocer los vinos se conoce más España globalmente que sus zonas vinícolas, así que la comercialización de los tintos ribereños, los suyos en particular, ha de abanderarse como vino español.

De poca cultura enológica, otros obstáculos que debe superar esta bodega de Olmedillo de Roa (Burgos) son los altos impuestos y un condicionante ambiental como las altas temperaturas, pero aun así sus vinos se han hecho un hueco. Un lugar donde maridarlos con una «muy buena comida» en Costa Rica, «a un buen precio», es en alguno de los 'wine bar-restaurante' de la firma Tintos y Blancos, en la capital, San José.

Argentina y Chile

Con una buena posición en Argentina y en Chile, donde cuenta con elaboradoras propias, el Grupo Bodegas y Viñedos O. Fournier aprovecha esta coyuntura para introducir en Sudamérica los tintos que crea en Berlanga de Roa. «El proyecto argentino es anterior al de Ribera y, aprovechando los contactos y distribuidores que teníamos, en Brasil acogieron con entusiasmo una nueva línea de Ribera del Duero». Costó «entrar en Brasil con los vinos argentinos», pero con los Ribera, a pesar de los «muy altos aranceles, fue más natural como continuación lógica de una relación comercial firme», explican desde O. Fournier.

Estados Unidos

El alumbramiento de una niña en los Estados Unidos fue el motivo por el que en el año 2005 a miles de kilómetros, en la localidad burgalesa de Anguix, nació un caldo con el que homenajear a la criatura. Para la ocasión, la elaboradora Los Astrales bautizó un vino de pago, de 'terroir' que diría un francés, con el nombre de la criatura: Christina Astrales. Ahora este tinto que comparte nombre con la hija del importador estadounidense se comercializa en tiendas especializadas y alta restauración de estados como Massachusetts, Nueva Jersey, Nueva York, Texas, California, Florida, y en ciudades como Washington o las Vegas, pero también en otros mercados internacionales donde la productora está implantada, como en Alemania, Argentina, Bélgica, Brasil, Dinamarca, Francia, México, Malasia, Polonia, el Reino Unido, Suiza, Singapur...

En la antípodas

Desde Pesquera de Duero el carismático bodeguero Alejandro Fernández, quien descubriera la Ribera al mismísimo Julio Iglesias, ha conseguido poner en las antípodas una pica. Los vinos del Grupo Pesquera tienen una notable presencia tanto en Australia como en Nueva Zelanda. Desde la elaboradora explican que hace dos años acudieron a una cata celebrada en Wellington, denominada La Cata de las Antípodas, en la que participaron clientes y amigos de su distribuidor. Durante la cata «pudieron degustarse platos de comida española y neozelandesa», entre los que estaba el cordero, que al igual que en territorio ribereño «también es una de sus especialidades». Si se dejan caer por aquellos pagos, sepa que en Australia puede salir de tintos Pesquera por Sídney, Melbourne, Brisbane y Adelaida, y en Nueva Zelanda por Wellington y Auckland. Nada más cerca.

Mercado africano

Diversificar riesgos en un momento como el actual y continuar con la internacionalización de la marca ha llevado a la bodega peñafielense Protos a cruzar el estrecho y convertirse en una de las pocas bodegas ribereñas en probar suerte en el mercado africano. Y lo hace con Protos Roble, una caldo que conjuga buena calidad y buen precio, convirtiéndolo «en un bien muy demandado y asequible para el consumidor africano», señalan desde la elaboradora. Países como Togo y Benín, en África occidental, son lugares representativos de la entrada de Protos en ese continente. Más al sur, los sudafricanos son los que también pueden salir de 'riberas', concretamente de la productora de Pesquera de Duero, Emilio Moro.

El Viejo Mundo

Por proximidad, afinidad y otros factores comunes, un espacio propicio para la Ribera del Duero es Europa, entre clientes generalmente de poder adquisitivo medio alto. Es el caso de la productora burgalesa de Pedrosa de Duero, Camelo Rodero, quien comercializa sus tintos en tiendas especializadas y restaurantes de países como Polonia, Suiza, Alemania, Bélgica y Holanda. En total, esta familia ribereña exporta a treinta naciones de los cuatro puntos cardinales.

'Drink Ribera, Drink Spain'

Desde el año 2009 el Consejo Regulador de la Ribera del Duero desarrolla en Estados Unidos una campaña bajo el nombre 'Drink Ribera, Drink Spain', destinada a aumentar la presencia de los vinos de la Denominación de Origen en el mercado consumidor más importante del mundo.

Catas, asistencia a ferias, presentaciones, eventos dirigidos a importadores, distribuidores y medios de comunicación, entre otras propuestas, se han efectuado en estados como California, Florida, Nueva York, Colorado e Illinois, y continuarán desarrollándose en Dallas, Tampa, Los Ángeles, Washington o Boston.

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