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Momento de un partido anterior del Viveros Herol Nava.
Tarde de reencuentros
División de honor plata

Tarde de reencuentros

Muchos de los protagonistas del Nava-Atlético Valladolid han tenido una relación estrecha en el pasado

nacho sáez

Viernes, 16 de enero 2015, 23:00

Cuando hoy los protagonistas del Viveros Herol Nava-Atlético Valladolid lleguen al Polideportivo Municipal de Nava de la Asunción, a unos cuantos de ellos les asaltará la duda de en qué vestuario entrar. Es una tarde de reencuentros, ya que tanto en el Viveros Herol Nava como en el Atlético Valladolid hay jugadores que han vestido la camiseta del otro en el pasado (aunque el Balonmano Valladolid desapareciera en junio, el Atlético es su heredero directo).

También en los banquillos. El técnico del equipo navero, Álvaro Senovilla, es vallisoletano y se formó como es lógico en su ciudad. Mientras, su homólogo del Atlético Valladolid, Nacho González, dirigió durante dos temporadas al Viveros Herol Nava. Las conexiones entre ambos clubes son estrechísimas y continúan en la cancha. Yeray Lamariano, por ejemplo, jugó hasta el pasado mes de junio en el Balonmano Valladolid. David de Diego y Carlos Villagrán, pese a ser naveros, pasaron por las categorías inferiores del club vallisoletano, y otros como David Fernández, Nico López o Jesús de la Hera son pucelanos.

También en el Atlético Valladolid hay jugadores con pasado navero. Es el caso de Raúl Álvarez, que fue el entrenador del ascenso a División de Honor Plata la temporada pasada. Después se volvió a vestir de corto, aunque ahora se encuentra lesionado. También estuvieron en su día en el Viveros Herol Nava Roberto Pérez, que hizo más suave el aterrizaje en la Primera Estatal, y Roberto Turrado, que no tuvo tanta suerte.

Una cita especial

Esta relación íntima que guardan ambos clubes convierte la cita en especial, aunque el entrenador del conjunto navero señala que han preparado el partido «como uno más». «Es especial porque te enfrentas a amigos de toda la vida, pero por lo demás lo afrontamos como un partido más», explica Senovilla, que celebra las semanas de asueto que han tenido en la competición. El parón por las Navidades, que se ha prolongado desde el pasado 20 de diciembre debido a los diferentes compromisos que, aparte de la absoluta, tenían las selecciones nacionales júnior y juvenil han estado con ellas Nico López y David Fernández, han venido «bien» al Viveros Herol Nava. «Hemos podido desconectar de la competición y eso es bueno», asevera Senovilla.

La última presencia del equipo navero en Liga se saldó con una derrota en la cancha del Balonmano La Roca, pero sigue en la sexta posición y está a tan solo un punto de las plazas que dan derecho a disputar el play off de ascenso a la Liga Asobal. Hoy llega el segundo clasificado. «Un equipo muy difícil de defender», según el entrenador del Viveros Herol Nava. «Se basan mucho en la individualidad, son muy desequilibrantes. Tienen un estilo parecido al del Teucro», añade. «Además, cuentan con una defensa de Asobal. Son un equipo muy fuerte». Senovilla cree que la clave del partido será «el desgaste de uno y otro» y pide a su equipo «que compita».

La duda de Simón, que se torció el tobillo durante el entrenamiento del jueves, es la única incertidumbre que mantienen los naveros antes de recibir a un Atlético Valladolid que estas Navidades se ha reforzado defensivamente con la llegada de Julián Rasero. Hoy, el conjunto vallisoletano, que seguramente tendrá la baja también de su portero César Pérez, estará acompañado por unos 150 aficionados, que, junto a casi 900 naveros, harán que el pabellón presente un lleno y que se viva una gran fiesta.

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