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Virginia t. fernández
Lunes, 28 de diciembre 2015, 08:12
«Tú trabajas desde la belleza y nosotras desde lo feo», le dice no del todo en serio Ana Cubero a Fernando Guijar durante una conversación en la galería Javier Silva, espacio que alberga hasta el 5 de enero la exposición In formal. Guijar, creador visual nacido en Medina del Campo, encontró en Pinapardo, dueto creativo dedicado al diseño de complementos textiles integrado por Cubero y María Tamames, las confluencias (y divergencias) estéticas para hacer del segundo diálogo expositivo de la temporada en la galería vallisoletana un intercambio de ideas muy enriquecedor.
Ellas miran a la moda pero ejecutan «un proceso creativo más vinculado al arte que al diseño», aclara Fernando Guijar, artista residente de la galería vallisoletana que eligió como partenaires para la muestra a Tamames y Cubero porque complementan en sentido inverso su trabajo, «muy metodólogico, más de diseñador que de artista», comenta.
El origen de In formal fue un proyecto de Guijar sobre la belleza con la escultura de Betty Gold como punto de partida. Poco después de ser proclamada Miss Texas a mediados del siglo pasado, Gold decidió dedicarse al arte de vanguardia. Las grandes esculturas de planos plegados de la estadounidense inspiran a Guijar en su última etapa creativa. Pinapardo utilizó los recortes de esos trabajos para crear desde el material de desecho. Reivindican así las artistas la puesta en valor de la forma fortuita que, despojada de toda referencia, lleva al goce estético de lo formal, sin más, sin necesidad de contexto. De esta manera concibieron las diseñadoras una de las aportaciones esenciales de la exhibición: una instalación de fotografías que acompaña a tres piezas de aluminio lacado totalmente blancas. La nada cromática contradice el universo de color que emana de los fulares comercializados bajo la marca Pinapardo. Un paso más en el proceso de experimentación plástica propio del proceder artístico de las diseñadoras.
Formas vegetales
Un punto de intersección que no se puede obviar cuando se analiza esta exposición es la cuestión técnica. El collage es el elemento común que subyace tras la multiplicidad de soportes y materiales: acrílico sobre madera, pvc, impresión fotográfica sobre metacrilato, estampación digital sobre seda. El ensamblaje de formas es la base de los estampados textiles de Pinapardo y Guijar combina fotografía y siluetas superpuestas en muchas de sus piezas anteriores. En In formal el artista medinense sigue indagando en la «construcción de la imagen a través de las partes», explica. «El trabajo que antes dejaba en formato bidimensional, ahora adquiere volumen», añade el creador, quien exhibe en la exposición una serie de obras en las que conviven la abstracción y la organicidad por un lado, y el color y el blanco y negro por otro. Guijar yuxtapone a las formas geométricas tramas vegetales recogidas de ilustraciones de libros científicos del siglo XVII y XVIII, láminas dibujadas en principio con un fin exclusivamente didáctico que adquieren otras dimensiones estéticas, a juicio del creador, en función del punto de vista o el tratamiento técnico. Con esta consideración vuelve Guijar al planteamiento inicial de la muestra: ¿qué es la belleza y cuántas sus categorías? Infinitas respuestas y definiciones caben para el creador a pregunta de tal calibre.
In formal, exposición englobada en el ciclo Diálogos (serie de exposiciones y coloquios que confrontarán sensibilidades artísticas de diferentes agentes del panorama artístico contemporáneo) apuesta, además, por la visibilidad de los creadores locales. «Concebimos esta exposición como un proyecto totalmente abierto, no le pusimos límites, nos interesaba que creciera por sí mismo, ligado al movimiento artístico emergente de la ciudad», dice María Tamames.
Parece que hay consenso en cuanto a que el talento local viene encontrando últimamente los cauces necesarios para expresarse gracias a la labor de diversos espacios y gestores comprometidos con el arte: «En otros momentos más boyantes económicamente no ha habido en Valladolid la actividad artística que hay ahora. En un ambiente de crisis ha surgido un movimiento que nunca se había visto en la ciudad. Ha habido galerías de arte contemporáneo puntuales que hacían su guerra pero no se trasladaba a la ciudad. Ahora hay varios espacios que hacen cosas conjuntas y un diálogo con el Museo de Arte Contemporáneo que antes no había. El ambiente es muy bueno, aunque no apoye la economía», reconoce Guijar.
Datos:· In formal, de Fernando Guijar y Pinapardo. Galería Javier Silva (calle Renedo, 8). Hasta el 5 de enero. De 10:30 a 14:00 y de 18 a 20:30 h.
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