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EL NORTE
Miércoles, 21 de mayo 2014, 18:48
Según publica leonoticias.com Triana Martínez, hija de Montserrat González y autora confesa del asesinato de Isabel Carrasco, intentó utilizar el cargo de jefe de policía de su padre como 'defensa' durante su identificación.
Según se ha advertido desde la investigación, apenas 15 minutos después de que sobre la pasarela que une el Paseo de la Condesa de Sagasta con el Paseo de Salamanca se ejecutara de tres disparos a Isabel Carrasco, la figura del marido y padre de las dos mujeres más implicadas tomó una relevancia notable.
Fue Montserrat González quien, después de recibir la orden para que "despacio y con las manos visibles" abandonara el asiento del copiloto del Mercedes CLK 200, esgrimió en primer lugar la figura de Pablo Antonio Martínez como defensa: "Vivo en la comisaría de Astorga, soy la mujer del inspector jefe", aseguró.
Según publica leonoticias.ocm esa frase hizo dudar al agente de la Brigada Especial de la Policía Local que en ese momento estaba procediendo a su identificación. Sin embargo el policía jubilado que había seguido a la madre desde la escena del crimen insistió en era ella la que había disparado. "Mirar en el bolso", tiene una pistola, les comentó a los agentes.
Apenas unos minutos después entraba en escena Triana Martínez, cómplice en la comisión del crimen, y -según la investigación- la encargada de hacer 'desaparecer' el arma con la colaboración de Raquel Gago, agente de la Policía Local.
Triana, con sudadera blanca y capucha negra, según las fotografías dadas a conocer este martes, mostró sorpresa al ver la escena y salió en defensa de su madre. Además, tal y como había hecho ésta, utilizó la figura de inspector jefe de su padre como 'defensa'.
La hija no dudó entonces en utilizar el teléfono para hacer una llamada a su progenitor. "Papá, aquí hay unos policías que nos quieren identificar", aseguró.
La frase tuvo escaso recorrido porque para entonces la versión del agente jubilado que había seguido a la madre había tomado más peso y en el interior del vehículo se habían localizado las prendas azules que la madre llevaba en el momento del crimen. En el maletero los agentes, además, habían localizado unos guantes.
Todos los indicios apuntaban así a madre e hija que, de inmediato y en vehículos patrullas diferentes fueron trasladadas a la comisaría de la León y a la de San Andrés del Rabanedo con el objetivo de que no conversaran entre ellas.
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