Borrar
Un grupo de alumnos de Enología de la Universidad Popular, en una cata organizada en Señorita Malauva. / Antonio Quintero
Un trampolín para la enología
SOCIEDAD

Un trampolín para la enología

La vinoteca Señorita Malauva acerca la cultura del vino a través de catas, cursos y degustaciones

RAQUEL MARTÍNEZ

Lunes, 24 de febrero 2014, 13:14

La cultura del vino ha estado durante siglos arraigada en Palencia, donde en la mayor parte de los pueblos de la provincia casi todas las familias tenían al menos un pequeño terruño con algunas cepas cuyo fruto luego transformaban en los lagares de las bodegas. Pero el éxodo del pueblo a la ciudad dejó mermada una tradición que en los últimos años se ha recuperado gracias al auge de todo lo relacionado con la enología, desde el turismo enológico o enoturismo hasta la vinoterapia o cosmética del vino.

Desde hace tres años, la capital palentina cuenta con un espacio con el vino como protagonista, o mejor dicho, con los vinos como protagonistas, ya que son numerosas las variedades que se pueden degustar. Bajo el nombre de Señorita Malauva se esconde un espacio consagrado a los amantes del vino, un templo abierto a los sentidos de los catadores más expertos y también a los que se quieren iniciar en estas lides.

Este centro de enoturismo urbano, comunmente denominado vinoteca, está expandiendo desde su apertura la cultura del vino entre los palentinos. En su establecimiento de la calle Becerro de Bengoa, 14, los clientes pueden seleccionar el vino que deseen de su amplia colección para su degustación o compra. Pero el abanico de posibilidades es mucho más amplio, ya que Señorita Malauva ofrece a todo el que se acerque a su local catas, cursos y otras variadas y originales actividades, como un casino del vino o en el que los participantes degustan los caldos con los ojos tapados, guiándose solo por el paladar y el olfato. «Hay personas que vienen a las que les gusta mucho el vino, para las que preparamos degustaciones más técnicas, mientras que otras se acercan a nuestro establecimiento simplemente para disfrutar de un buen vino... Al cliente hay que darle su espacio y su tiempo», señala convencida Nerea Vián, administradora de Señorita Malauva en Palencia, quien explica que la idea de crear un centro de enoturismo urbano fue de su socio en Valladolid, donde hay otro establecimiento de Señorita Malauva, al igual que en la capital de España. Tres vinotecas distintas, cada una con sus peculiaridades y su clientela, diferente en cada uno de los casos. La de Palencia, por ejemplo, destaca por ser un espacio muy polivalente en el que, además de catas y cursos, se organizan diferentes eventos al gusto del cliente. «Hemos organizado fiestas de cumpleaños para las que los clientes reservan el espacio, y en función de lo que deseen, les hacemos un presupuesto, ya que nos amoldamos a lo que quieran», indica Nerea Vián.

Impulso del enoturismo

«Todos los viernes intentamos organizar una cata con una bodega invitada para que presente sus vinos. Buscamos bodegas pequeñas cuya relación calidad-precio es muy buena, con un tipo de elaboración más artesanal, que a nosotros nos interesa más porque los clientes pueden incluso ir a visitar sus instalaciones, es un trato más cercano», destaca la administradora de Señorita Malauva en Palencia, quien tiene clara la filosofía de la vinoteca, que quiere hacer extensiva a los clientes. «Es un espacio para disfrutar del vino y de la buena compañía», concluye Nerea Vián.

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

elnortedecastilla Un trampolín para la enología