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ANA SANTIAGO
Sábado, 25 de enero 2014, 15:25
El plan de reestructuración de Atención Primaria de Sacyl que se desarrollará, en principio, antes de que finalice el año 2015, ha caído como un gran chorro de agua fría. Fue elaborado hace años «antes de la crisis bajo supuestos muy diferentes y fundamentales. Entonces se contrataban sustitutos, actualmente los pacientes se le acumulan a los médicos cuando falta uno y ahora hay que librar al día siguiente de la guardia, lo cual, es evidente, aumenta las necesidades de personal para dar la misma respuesta. Lo que antes valía, ahora es un punto de partida erróneo», destaca José María Soto, secretario de Comunicación de Castilla y León del Sindicato Médico. A este respecto, la Consejería de Sanidad recuerda «que se ha aumentado la jornada laboral».
Previsto en dos fases no del todo respetadas como tal; ya que la segunda se ha hecho efectiva en no pocos casos, el proyecto de reestructuración sanitaria de los centros de salud y consultorios de Castilla y León se cerrará en los próximos días para comenzar a aplicarse antes del verano y a lo largo de este y el próximo año de forma paulatina. La parte menos polémica es la que persigue reequilibrar cupos por médicos y enfermeras; de forma que realiza traslados de zonas rurales para reforzar las sobrecargadas áreas urbanas. Esta etapa afecta a 67 plazas de médicos y a 36 de enfermería que se extinguen en pueblos y que pasan a crearse en centros de salud urbanos. Estos cambios, en términos medios, suponen que el actual cupo urbano medio de 1.549 pacientes por médico de familia y de 1.545 por enfermero bajarán a 1.420 y 1.502, respectivamente. A cambio, el efecto en el ámbito rural es el de subir, a 680 tarjetas sanitarias para los facultativos y a 875 para los diplomados en enfermería, su habitual número de pacientes asignados.
La polémica crece exponencialmente con la segunda etapa. Esta contempla la desaparición de 180 plazas de médicos de familia y de 45 de enfermería. El borrador del plan, que prevé aprobarse en los próximos días, las considera extinguidas; pero, no obstante, el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, puntualiza que «seguramente hayamos cometido un error en la forma de titularlo, de etiquetarlo. Esas cifras corresponden al número de plazas que, por su cupo actual, de 500 pacientes, podrían ser extinguibles en el futuro; pero es un segundo paso asegura lo estudiaremos después del año 2015 y dependerá de cómo estén para entonces las cosas, los cupos y la situación de la Atención Primaria. Es revisable. Y añade de todas formas se hará por jubilaciones, no se dejará a nadie en la calle», asegura el máximo responsable autonómico de la sanidad.
Todo ello, supone ya una pérdida en el ámbito rural de 247 plazas de médicos y de 81 enfermeros, según el plan diseñado por Sacyl. Pero no se queda aquí sino que prevé suprimir, además, otras 12 plazas de facultativos y 8 de profesionales de enfermería que, además de quitarse de centros rurales para pasarlos a urbanos, cambian de área de salud, incluso de provincia. Así, de aplicarse al completo el plan, desaparecerán 259 plazas de médicos y 89 de enfermería del medio rural.
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