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EL NORTE
Viernes, 13 de julio 2012, 11:23
El presidente de la Diputación de Valladolid, Jesús Julio Carnero, ha pronunciado hoy una conferencia bajo el título 'El papel de las Diputaciones Provinciales en el siglo XX'I, abriendo la jornada de este jueves del Curso Nuevos Horizontes tras la Crisis Económica, dentro de la 25ª edición de los Cursos de Verano que la Universidad Complutense organiza en El Escorial. El curso está codirigido por la senadora vallisoletana Ana Torme.
Después de una breve reseña histórica, el presidente de la Diputación ha fijado cuál es el estado actual del debate, en el que la crisis económica ha puesto en tela de juicio el mantenimiento de pequeños municipios y diputaciones. Tras recordar el origen etimológico de la palabra crisis, cambio sujeto a evolución, Jesús Julio Carnero ha defendido el futuro de las entidades locales, compatibles con el Estado Autonómico y la Administración General del Estado. Pero, al mismo tiempo, ha reconocido que es preciso afrontar una importante reforma de las administraciones públicas buscando eficacia y eficiencia en la gestión, y que es necesario redimensionar todo el entramado administrativo bajo la premisa "una competencia, una administración", lo que evitará duplicidades y solapamientos, en línea con lo señalado por el Gobierno de España.
Carnero ha señalado que "es necesaria una reordenación competencial, tarea a la que se han puesto tanto la Junta de Castilla y León como el Gobierno de España", haciendo referencia al análisis de los modelos propuestos por ambas administraciones.
El modelo de la Junta, que integra ordenación y gobierno del territorio, busca mejorar la calidad de vida de los ciudadanos que viven en el medio rural mediante fórmulas que permitan a los municipios prestar los servicios de forma eficiente mediante un reparto racional de competencias. "Se trata de un proceso abierto y participativo que se articula en tres ejes básicos: mantenimiento de los 2.248 municipios de la comunidad; asociacionismo voluntario de municipios en Distritos de Interés Comunitario sin que ello suponga nuevas estructuras administrativas; y potenciación de las Diputaciones, esenciales en este modelo en su papel de apoyo a los pequeños municipios".
Por su parte, el modelo del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas propone eliminar las duplicidades delimitando las competencias de la administración local.
Los municipios podrán prestar los distintos servicios, según su umbral de población, por sí mismos o asociadamente. Se reserva al Gobierno de la nación el establecimiento de los estándares de calidad de todos o algunos de los servicios previstos, que servirán de base para fijar los recursos financieros asignados por el Estado a las Entidades Locales. La determinación por el Gobierno de dichos estándares de calidad de los servicios mínimos es la clave de bóveda de la propuesta, ya que puede llevar a que la prestación de algunos de dichos servicios, en caso de ineficiencia, sea encomendada a las Diputaciones, Cabildos, Consejos Insulares y, en sus caso, Comunidades Autónomas uniprovinciales.
Ello supone "un importante cambio en el papel atribuido a las Diputaciones, al encomendárseles la prestación por sustitución de servicios mínimos obligatorios en diferentes municipios de la provincia".
Concordancia
También ha asegurado que "el modelo de la Junta de Castilla y León es compatible y está en concordancia con la propuesta del Ministerio de Hacienda". El objetivo fundamental de la propuesta del Gobierno para modificar la Ley Reguladora de las Bases de Régimen Local es el cumplimiento de la legislación de estabilidad presupuestaria y sostenibilidad financiera en los municipios.
Este objetivo requiere de una mayor eficiencia en el usos de los recursos públicos y "la propuesta de la Junta de Castilla y León de constituir Distritos de Interés Comunitario lo que persigue es garantizar la calidad de vida de los ciudadanos y generar economías de escala haciendo más eficiente la gestión de los servicios, asegurando la continuidad de todos los municipios y contribuyendo a la estabilidad presupuestaria y a la sostenibilidad financiera, con lo que ese asociacionismo voluntario debe incentivarse".
El engarce de ambos modelos operaría, según Jesús Julio Carnero, de la siguiente manera: Los municipios eficientes podrán prestar los servicios obligatorios tasados por la ley por sí mismos o asociados, para así garantizar la prestación de dichos servicios. Por otro lado, y en el plazo del año para su evaluación del que habla el borrador del Proyecto de Ley Reguladora de Bases de Régimen Local, un ayuntamiento que no fuera eficiente podría, asociándose con municipios limítrofes a través de los Distritos mencionados, conseguir esa eficiencia.
El papel de las diputaciones
En ambos modelos se apuesta por el reforzamiento de las Diputaciones Provinciales, teniendo un nuevo papel, prestar servicios y no solamente asesorar y auxiliar a los municipios, pese a lo cual el presidente de la Diputación de Valladolid ha fijado varias consideraciones.
En primer lugar estima que, a su juicio, "la propuesta del Ministerio debería contemplar la constitución de distritos de interés comunitario, lo que vendría a reforzar la posición de las Diputaciones Provinciales".
En segundo lugar, "se debe adecuar la financiación de las Diputaciones Provinciales a las competencias que ejercen, y establecer un sistema de financiación menos dependiente de las transferencias y más vinculado a las competencias que efectivamente se les atribuyan. Y ello, en el marco de la pendiente e inaplazable reforma del sistema de financiación local".
Y en tercer lugar ha insistido en iniciar un proceso de reflexión sobre el sistema de elección de los diputados provinciales y la posible transición hacia modelos de elección directa o como mínimo hacia un modelo de elección mixta, "que no son ajenos a la historia de la institución, garantizando así un mayor conocimiento del funcionamiento y de las competencias de las Diputaciones Provinciales por parte de los ciudadanos".
En conclusión, Jesús Julio Carnero ha defendido que la actualización y modernización de las Diputaciones debe basarse en cuatro grandes ejes: establecer un régimen competencial claro y definido, fijar el nuevo papel de las Diputaciones Provinciales fruto de la Ordenación del Territorio, garantizar una financiación suficiente y reformar el sistema electoral, y "ello desde el servicio a nuestro mundo rural; en definitiva, al servicio de nuestros pueblos".
Tras la conferencia, está previsto que en torno al mediodía comience una mesa redonda en la que en la que, además del propio Carnero, participarán Fernando Martínez Maíllo, presidente de la Diputación de Zamora, Mercedes Alonso, alcaldesa de Elche, y el diputado autonómico cántabro Pedro Luis Gutiérrez. Por la tarde, en este mismo curso participará Alfonso Alonso, portavoz del PP en el Congreso.
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