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Miguel A. Pindado
Miércoles, 23 de mayo 2012, 12:09
Falta tan solo una jornada para concluir la Liga Asobal y, salvo sorpresas mayúsculas, prácticamente todas las posiciones están decididas. La temporada ha concluido y la mayoría de los clubes ha acusado sensiblemente una crisis que se ha agudizado en este último año.
Equipos como el Antequera, Ademar, Granollers, Amaya San Antonio, Torrevieja, CAI Aragón o Pilotes Posada han protagonizado en algún momento de la temporada acciones contra sus directivos por impagos continuados. Incluso algunos jugadores han tenido que denunciar a sus clubes o hacer plantes para dar a conocer la crítica situación por la que atraviesan.
Y ahora, una vez finalizada la temporada, los clubes tienen apenas un mes para presentar a la Asobal los presupuestos correspondientes a la temporada próxima. En la temporada pasada, el Arrate fue descendido por problemas de impago y de deuda y todo hace indicar que muchos clubes tendrán graves dificultades para pasar el corte administrativo de Asobal. Un breve recorrido por la clasificación de la Liga pone de manifiesto la situación del balonmano español. En principio Barcelona y Atlético de Madrid no tienen problemas a corto plazo. Los azulgrana tienen el respaldo de la entidad azulgrana, mientras que los rojiblancos siguen en manos de Domingo Díaz de Mera y sus gestiones con la capital de España.
El Ademar León es uno de los clubes con mayores problemas. Denunciado por prácticamente toda la plantilla por impagos de varios meses, los de León han visto cerrado el grifo institucional y tendrán que remodelar por completo una plantilla que ha dado la espantada. Hasta doce jugadores se marcharán del equipo leonés. Algunos, como el francés Di Panda, incluso perdonando toda la deuda con tal de abandonar el club y regresar a jugar en Francia. La fuerte deuda que arrasta condiciona el futuro del Ademar.
Algo similar le ocurre al Cuatro Rayas Valladolid, que arrastra una deuda declarada de casi un millón de euros, lo que lastra notablemente el desenvolvimiento del club. También tiene deudas con algunos jugadores que han abandonado la entidad e incluso otros que se marcharán esta misma campaña ya están pensando en tomar medidas para evitar el impago. Además, sin apenas recursos, también tiene problemas para renovar a jugadores esenciales en los esquemas defensivos del equipo.
Por su parte, el Caja3 Aragón puede desaparecer como club si no encuentra un gran patrocinador en el próximo mes. El cajas de ahorro han dejado de ser la panacea y Caja3, ahora integrada en Ibercaja, ha anunciado que no seguirá con el patrocinio. En Zaragoza temen por la desaparición total del club y pese a las campañas de los últimos meses, aun no ha aparecido ningún mecenas.
Cuenca ha visto las orejas al lobo la temporada pasada y ha rebajado su prespuesto con fichajes casi de saldo en el mercado argentino.
Naturhouse La Rioja es de los pocos equipos que ha fichado. Al parecer se ha hecho con los servicios de Nico Mindeguía, del Amaya. Los riojanos, con Jota, han sabido conjugar fichajes consolidados con jóvenes y baratos jugadores.
A un paso de la desaparición
El Torrevieja es uno de los clubes que parecen abocados a desaparecer de la Liga Asobal. Estuvo a punto de no salir, pero las promesas institucionales le llevaron a aguantar la temporada. Ahora, con las promesas incumplidas, todo apunta a que abandonará la Asobal.
Granollers estuvo al borde de la desaparición la temporada pasada, pero logró un acuerdo con los bancos que le salvó. Ahora tiene que pagar toda su deuda y por ello volverá a mirar a la cantera. El San Antonio es otro de los conjuntos que arrastran deudas. No ha podido retener a sus jugadores más emblemáticos y saldrá la próxima campaña con un equipo de circunstancias.
Anaitasuna, Huesca y Guadalajara son tres clubes que mantiene un buen nivel económico ya que tampoco han hecho locuras con fichajes y han sabido mantener los presupuestos en cifras asumibles.
El Academia Octavio también atraviesa graves problemas pero los gallegos son especialistas en vivir en el alambre.
Por su parte, el Antequera, descendido deportivamente y con una gran deuda que estuvo a punto de hacerle desaparecer, ni se plantea regresar a la Asobal.
Un caso distintos es el de Puerto Sagunto,también descendido, pero que incluso podría seguir en la máxima categoria si se confirman los malos augurios que dudan de la continuidad de algunos de los clubes de elite del balonmano español
Así pues, el panorama del balonmano nacional no es nada halagüeño y los clubes deberán apostar muy seriamente por sus propias canteras sino quieren jugarse a una carta o a una temporada la viabilidad de sus propias entidades.
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